Drama en Gaza.

Escribe: Isaac Bigio
Cuando el 7/10 Hamás secuestró a unos 200 civiles en el suroeste israelí, el 3% de ellos tenían vínculos con el Perú. La limeña Margit Schneider Sandhouse, su marido argentino Yossi, su hija Shiri, su yerno Yarden y sus nietecitos Ariel y Kfir fueron capturados. Luego se supo que nuestra compatriota y su esposo fallecieron, pero se pensaba que los otros 4 miembros de su familia iban a ser liberados en Gaza durante la actual tregua.
Empero, Hamás ha dado a entender que Kfir, quien fue raptado con solo 9 meses de edad (el rehén más chico), al igual que su hermano y madre, habrían sido asesinados por bombardeos israelíes. Estos han destruido la mitad de las casas de Gaza y han quitado la vida de 19,000 civiles y más de 8,000 niños. El único de los 6 miembros de esa familia que no ha sido reportado como difunto es Yarden.
Israel acusa a los «terroristas» de ser los verdaderos culpables de ello, mientras que no puede comprobar esa noticia. Insiste en que la mejor salida es reanudar los bombardeos pronto hasta eliminar al Hamás. Los familiares aún tienen la esperanza de que los Bibas aparezcan vivos. Antes, 2 personas sindicadas como fallecidos acabaron siendo liberadas. Hamás ha dicho estar dispuesta a intercambiar los cadáveres de 3 rehenes muertos a cambio de presos palestinos, pero no indica los nombres, lo que evidencia un juego de nervios.
Mientras los Bibas han aparecido en la portada del Times y otros diarios del mundo, en Perú pocos medios destacan esta tragedia. Ni el Gobierno, ni el Congreso, ni la Comisión internacional de este, y ni el Poder Judicial, o la fiscalía han hecho algún reclamo público por nuestra compatriota o su familia durante todo este lapso de casi 8 semanas. ¡Nada! En cambio, Tailandia y Rusia negociaron directamente con Hamás y consiguieron empezar a liberar a sus conciudadanos cautivos.
Al margen de cuál sea posición ante el conflicto, las autoridades peruanas y argentinas debieran coordinar para presionar a que se esclarezca lo que ha pasado con esta familia y pedir que los Bibas sean devueltos con vida. Y, en caso de que sea cierto que hayan fallecido, que se entreguen a sus parientes sus cuerpos para que sean enterrados.
Isaac Bigio. Politólogo economista e historiador con grados y postgrados en la London School of Economics.
