Revolución soviética: 106 años.

El 25 de octubre de 1917 se dio la tercera revolución rusa. La primera, en 1905, fue derrotada por el Zar, el cual fue derrocado por la segunda (febrero 1917). Esta abrió una dualidad de poderes entre el parlamento (duma) y los consejos de obreros, campesinos y soldados (soviets).
El Gobierno provisional unía a los «demócratas burgueses» con mencheviques y socialistas revolucionarios, cuyo líder, Alexander Kerenski, llegó a presidir Rusia. En julio, esta alianza proscribió y encarcelaba a los bolcheviques.
Aprovechándose de ello, la reacción zarista lanzó el 27-30 de septiembre un golpe militar encabezado por Lavr Kornilov, comandante en jefe del ejército.
Vladímir Lenin, desde la clandestinidad, llamó a los bolcheviques a hacer un frente único con los socialistas que les habían perseguido para derrotar el cuartelazo. Tras lograr eso, estos pasaron a la contraofensiva y fueron conquistando la dirección de los principales soviets con la consigna «Todo el poder a los soviets».
El 25 de octubre se ordenó la insurrección que llevó a estos al poder, siendo sus primeras tareas decretar la reforma agraria, acabar con la I Guerra Mundial y llamar a una Constituyente. Según José Stalin, «todo el trabajo práctico de la organización de la sublevación fue hecha bajo la inmediata dirección del camarada Trotski, Presidente del Soviet de Petrogrado (la capital rusa de entonces).»
La revolución soviética inspiró a otra clase de levantamientos en Europa y Asia. Los derrotados por esta y las distintas potencias imperiales abrieron más de 17 frentes de guerra, en los cuales se impuso el Ejército Rojo liderado por León Trotski.
Gregory Zinoviev comandó la III Internacional Comunista. Lenin logró impulsar hasta su muerte (1924) una nueva economía estatizada y planificada. Al fallecer Lenin, Stalin fue purgando a Zinoviev y Trotski, logrando que ellos y la mayoría de la dirección de la insurrección bolchevique acaben sin vida.
Stalin inició la burocratización de la URSS, con lo cual se ayudó a que Hitler tomase el poder en Alemania (1933) y luego con él se repartieron Polonia, dando inicio a la peor guerra mundial de todos los tiempos.
Isaac Bigio. Politólogo economista e historiador con grados y postgrados en la London School of Economics.
