ESCRIBE ISAAC BIGIO : «IV Jornada nacional de lucha»

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Para este jueves 12 de octubre se ha de dar una nueva ola de protestas a nivel nacional. Diferentes regiones vienen preparando distintas formas de marchas y acciones, incluyendo paros departamentales en Cusco y Puno.
Para evitar que haya movilizaciones en Lima, el Gobierno ha declarado estado de emergencia en Cercado, el distrito que incluye a las plazas Dos de Mayo, Grau, Unión y San Martín y avenidas como Alfonso Ugarte, la Colmena y Abancay, que tradicionalmente son los centros de las marchas. Esto podría obligar a que las marchas se trasladen a San Isidro o Miraflores.


El Premier Otárola ha dicho que no le temblará la mano para repetir las acciones represivas que antes conllevaron 80 muertos. Dina le ha dado carta libre al viajar al exterior, aunque su visita pudiese ser manchada si hay derramamiento de sangre en su propia patria.


Nuevamente, las banderas que unen a todos los movimientos laborales, regionales y populares son el fin de esta dictadura, el cierre del Congreso, la libertad de todos los presos políticos y una asamblea constituyente. Además, empiezan a surgir otras demandas como un salario mínimo mensual de 3 mil soles (el triple del actual que no alcanza para nada), garantizar agua potable (y oponerse a su privatización), reformas en los sistemas de salud y pensiones, etc.


En estas acciones participan las principales centrales laborales y sindicatos, pero no hay una dirección que unifique a todos los sectores. Hay diversos comités de lucha de regiones, cuando urge uno solo donde todos sus delegados sean electos, revocables y mandatados por sus respectivas bases.


Cuando esta democracia se fue creando a fines de los setentas, los congresistas de izquierda solían ser parte de los paros nacionales y luchas populares (lo que le daba fuerza a estas), aunque hoy el grueso de ellos vive divorciado de las masas y pensando en sus propios intereses personales, muchas veces dedicándose a pactar con la derecha.


Es cierto que en algunas capas populares se denota cansancio y hasta apatía. Por eso la mejor manera de combatir ello es forjando una dirección unitaria que se base en asambleas democráticas de bases.

Isaac Bigio. Politólogo economista e historiador con grados y postgrados en la London School of Economics & Political Sciences.

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