NANO (QEPD).

Escribe : Isaac Bigio
Sorpresivamente falleció Nano Guerra, el primer vicepresidente del Congreso y potencial remplazo de Boluarte en palacio. Mientras el jefe de su movimiento, Alberto Fujimori, sobrevive a los 85 años en el penal, quien fue su jefe de bancada murió repentinamente cuando visitaba Punta de Bombón (Arequipa) con solo 60 años. . Algo que ayudó al desenlace fatal fue la falta de atención médica y el déficit de personal de salud en esa zona, algo que es un subproducto de las privatizaciones y reducción del presupuesto estatal de salud que fue iniciado por el neoliberalismo fujimorista, que él tanto defendió.
Nano fue el principal operador político del poder Legislativo, así como Alberto Otárola lo es del Ejecutivo. Ambos se formaron en el Partido Socialista Revolucionario, para luego acabar en la derecha dura.
En el 2011, Nano fue precandidato a la presidencia por Fuerza Social, el bloque centro-izquierdista de la exalcaldesa capitalina Susana Villarán. Para las siguientes elecciones generales (2016) él postuló para la presidencia por el Partido Humanista de Yehude Simons (que luego devendría en el izquierdista Juntos Por el Perú), pero luego pasó a candidatear por la alianza UPP-Solidaridad Nacional de Castañeda Lossio (hoy RP del alcalde de Lima, López Aliaga), aunque se retiró de la contienda. Hace 3 años él pasó a ser el jefe del plan de Gobierno de FP y luego cabeza de su lista para Lima, con lo cual llegó al Congreso en 2021.
Nano se hizo famoso por participar en el Congreso desde la playa, por pedir más ingresos a los congresistas (pese a que decía que S/ 930 mensuales de sueldo mínimo era un montón) o por decir que el Perú necesita un Milei y Bukele.
Nano va a ser remplazado por Fernando Rospiglosi, quien, al igual que él, ha renegado de su pasado socialista y antifujimorista para pasar por varios partido y terminar en el fujimorismo.. Ellos dos, como Marta Chávez, Pablo Macera, Héctor Becerril y otros antiguos militantes de la izquierda revolucionaria, acabaron adorando los privilegios que les podía dar el fujimorismo. Similar ruta ha adoptado Dina Boluarte y el cerronismo anda a medio camino de ello. Con la muerte de Nano, Keiko ha perdido a uno de sus hombres de guerra.
Isaac Bigio. Politólogo economista e historiador con grados y postgrados en la London School of Economics & Political Sciences.
