Escribe : Oliver Stark

Latinoamérica necesita una nueva política de derechas

Hace poco Juan Villasmil, analista político de Telemundo y otros medios, comentaba que en Latinoamérica está sucediendo un fenómeno político similar al que se está dando en el resto del mundo occidental con la diferencia de que en nuestro caso no parecemos tener solución.

Creyentes de un supuesto movimiento de péndulo entre el radicalismo de izquierdas y el conservadorismo bruto y anquilosado de derechas que tantos años ha afectado a nuestros riquísimos pero sufridos países no parecemos poder encontrar la paz interna ni el desarrollo y parece que nos estamos enfrentado a una peligrosa deriva existencial de magnitudes apocalípticas. Hoy más de la mitad de gobiernos en la región incluidos los tres grandes como lo son Brasil, México y Argentina, son gobernados por presidentes izquierdistas de los cuales algunos son abiertamente totalitarios y parecen (y técnicamente son) comunistas.

Presidentes de Brasil, México, Argentina, Colombia y Chile, todos zurdos

Los que adhieren a esta teoría del péndulo insisten con su posición y nos siguen haciendo creer que dentro de poco vendrán los gobiernos pro americanos y una nueva ola de derechas creyendo que seguimos en este vaivén de causa y efecto sin tener una idea de lo que realmente sucede ahí afuera. Es cierto que los ciclos existen y que cuando acecha la desigualdad de oportunidades o algún desastre económico o natural hay reacciones políticas pero también lo es que en esta oportunidad nos estamos enfrentando a una progresión de ideologías progresistas-woke que de a pocos nos han estado metiendo en la cabeza hasta casi convertirse en una nueva normalidad.

Lo que comenzó con un asolapado proceso de perversión de la cultura que incluye cambiar la historia, el robo de la identidad de género de nuestros hijos haciéndoles creer que su sexo biológico es una construcción social y que en cualquier farmacia pronto tendrán el derecho de “cambiarse” el sexo por cuenta del estado, la perversión del lenguaje, el aborto, la eutanasia, la eugenesia y el transhumanismo son todas expresiones de ese cambio al que estamos siendo sometidos con el apoyo de fuerzas extranjeras interesadas en tumbarse un orden mundial hasta ahora liderado por los americanos.

Es en ese contexto que nos toca movernos hoy como sub continente y la verdad que la tarea es titánica. No solo requiere de tiempo de espera para que se mueva un péndulo sino de toda una gama de nuevos líderes de peso, no la chauchilla política actual con la que no llegaremos a nada. Líderes motivados ideológicamente que con las élites locales y el apoyo de amigos del extranjero como lo podrían ser el Foro de Madrid o el Center for a Secure Free Society, muevan los cimientos de una sociedad que ya ha sido transformada por el buen trabajo de gente como Hugo Chávez en Venezuela o Lula en Brasil quienes a pesar de ser lo contrario de lo que una vez dijeron ser (Chávez dijo que el “ser rico era malo” y terminó dejándole a su hija María Gabriela una fortuna de más de 4000 millones de dólares, Lula dijo querer combatir la corrupción y terminó viviendo en un departamento cortesía de Odebrecht) han seguido al pie de la letra el libreto neo-marxista-gramsciano-progre y fueron fieles a su ideología. Mientras tanto acá nuestra ultima hornada de lideres de derechas fracasó catastróficamente y permitió el ascenso del comunismo asolapado por el simple hecho de no tener una idea clara de las realidades geopolíticas y la salvaje competencia por el poder mundial. No se puede mantener a los chinos como tu principal socio comercial mientras le sigues pidiendo a los EEUU préstamos y asistencia, o comprar armamento ruso mientras le juras lealtades al Comando Sur.

Imagen común en AL, las barriadas o favelas

Esa política trans es la que ha hecho que vuelva una nueva ola de líderes de izquierda que ahora si han asentado sus bases en nuestros países y mucho más allá de eso han ampliado su esfera de influencia aplicando el mismo autoritarismo existente en aquellos países de los cuales reciben apoyo y que lo único que buscan es separarnos de nuestras raíces originarias. Es hora que Latinoamérica despierte y defina su camino hacia una nueva derecha.

Oliver Stark

Abril 21, 2023

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