¡PUCP TRAIDORA A LA FE! ¿CÓMO SE ATREVEN A INSULTAR A LA IGLESIA?..!!!!

Escribe: Jhon Smith
La Pontificia Universidad Católica del Perú, otrora fortaleza de la fe, se ha convertido en un pantano de ideologías ateas y comunistas. La institución, que debería ser un bastión de los principios cristianos, es ahora una cueva de «terrucos» donde se promueve la blasfemia contra Dios y la Virgen.
Cada día, este supuesto centro de educación superior desvirtúa más el nombre de «Católica». Los rojetes, esos ateos disfrazados de intelectuales, han encontrado en la PUCP un lugar para esparcir su veneno ideológico. ¿Dónde está la defensa de la fe? ¿Dónde está la santidad de nuestro credo? Se ha perdido en un mar de discursos progresistas, de eventos que celebran lo que debería ser condenado.
El ejemplo más reciente de esta blasfemia es la obra «María Maricón», que se presentará en el CENTRO CULTURAL DE LA PUCP como parte del Festival Saliendo de la Caja.

Es una ofensa directa a los valores morales y religiosos, una burla a lo sagrado, un espectáculo que no tiene cabida en una universidad que se dice católica. ¿Estas porquerías enseñan y promueven en la pucp? Esto es un insulto a la Iglesia Católica y a los millones de Católicos en el Perú y el Mundo: ¿qué de CATÓLICA tiene esa Universidad? Solo el nombre? Deberían quitárselo y llamarse de otra manera.

Es hora de que el cielo intervenga. Solo un soplo divino podría purgar esta universidad de los impíos que la han infiltrado. Dios debería quitarles el nombre de «Católica», pues ya no merecen llevarlo. Han traicionado la misión de la Iglesia, han escupido sobre la santidad del altar con sus ideas subversivas y ahora, con representaciones teatrales que desafían la decencia y la fe.
La PUCP, en su afán de ser «moderna» y «abierta», ha abierto las puertas al demonio. Las aulas que deberían resonar con oraciones y enseñanzas del Evangelio, ahora vibran con teorías marxistas y debates que buscan desestabilizar la moral cristiana. Y ahora, con esta obra, han llevado su desprecio por lo sagrado a un nuevo nivel.
Es una urgencia que los verdaderos fieles se levanten, que el clero y los laicos unidos exijan una purificación. Si la universidad no vuelve a sus raíces, si no expulsa a los ateos y comunistas de sus filas, entonces que se le retire el honor de ser «Católica». Que se le conozca por lo que es: un centro de herejía y revolución encubierta, un lugar donde la fe es ridiculizada bajo el disfraz de arte.
