Jack Bigio

Escribe : Isaac Bigio
En el año del bicentenario de las batallas de Junín y Ayacucho se recuerda también el del 40 aniversario de nuestro código civil vigente. Mientras la actual constitución del Estado ha generado y sigue generando arduos debates desde antes de que hace 30 años fuese promulgada, no hay mayores y fuertes cuestionamientos a dicho código.
Tal vez la principal figura pública envuelta en su redacción fue Javier Alva Orlandini, quien entonces lideraba Acción Popular, el partido del gobernante Fernando Belaúnde, y quien 2 décadas después sería el presidente del Tribunal Constitucional que demandaría eliminar a la actual carta magna e ir a una nueva asamblea constituyente.
Empero, en el trabajo de hormiga hubo varios abogados muy prestigiosos. Uno de ellos debiera cumplir el 17 de marzo sus 80 años de edad. Su colaboración fue tan importante que en algunos medios uno de los 10 libros que componen a dicho código es denominado con su nombre: Jack Bigio Chrem.
Tanto él, como su entonces esposa Susana Zusman (madre de sus 2 hijas mayores), dedicaron buena parte de sus años treintas a dicho proyecto. En aquel tiempo yo era muy mozo, pero veía constantemente a ambos y llegué a vivir con Jack, mi tío menor, quien fue casi como mi hermano mayor. No había día que no hablara del tema. Entonces, debido a mi juventud, no lograba comprender toda la magnitud de la obra, la cual he ido entendiendo con el tiempo.
Jack fue un buen padre, un hombre correcto y siempre apegado a la ley. Tenía un extraordinario don para las matemáticas (algo que influenciaba sus decisiones legales y que le llevó a ser campeón nacional de backgamon).
Jack se sentía muy peruano y nunca quería dejar el país. Ni siquiera quiso aprender el inglés. La única lengua externa que manejaba era el árabe nativo de sus 2 padres.
El martes 19 se ha de dar el levantamiento de su tumba en el cementerio israelita del Callao a la 1pm y se le viene preparando un homenaje en el Congreso.
Mis simpatías a sus numerosos amigos y amigas, a sus colegas del ramo legal, a su familia, a Chari y a sus hijos Sylvia, Cecilia, Saki, Bryan y David.
Siempre me recuerdo de él, hasta cuando se canta el himno nacional, cuya sexta estrofa habla del «dios de Jacob».
Isaac Bigio. Politólogo economista e historiador con grados y postgrados en la London School of Economics & Political Sciences.
