Dina: solo 1 dígito de aprobación.

Escribe: Isaac Bigio
Cuando a Boluarte le faltaba más de una quincena para cumplir un año en palacio, una encuesta de CPI reveló que apenas el 9.4% de los peruanos la aprueba. No conozco ninguna otra presidencia en la historia del Perú o en el mundo actual, en el cual esta llegue a tener solo un dígito de aprobación en menos de 12 meses de gestión.
El congreso, según ese mismo sondeo, es aprobado por un escaso 5.2%, la cifra más baja que ha arrojado la CPI desde que a mediados del 2022 indicó que este solo era apoyado por el 6% de los peruanos. Es imposible que una democracia pueda ser gobernada por un Ejecutivo y Legislativo tan impopulares. La mandataria, además, no fue electa directamente para el cargo que ocupa, al cual llegó por casualidad y lo ha tomado traicionando al presidente que la sacó del anonimato, a todas sus promesas y a todos sus electores.
Ni las fotos con el Papa, Biden, Xi Jinping, la procesión o la selección han mejorado su situación. Con ella los conflictos sociales se han agudizado, muchos manifestantes desarmados se han masacrado, la miseria, el desempleo y la economía se han empeorado y la delincuencia, corruptelas e inseguridad se han agigantado.
Donde más rechazo ella genera es en las poblaciones pobres, de lenguas nativas y en el Sur, que antes fueron los que más votaron por la fórmula donde ella estaba de sombra.
Por más que Dina quiera declarar al 7 de diciembre como el «día de la democracia» o que se quiera gastar millones con plata de todos nosotros haciendo una pasarela, las grandes mayorías no la quieren a ella, al Congreso o a López Aliaga.
Por más críticas que se pueda hacer al chotano, el golpe que lo choteó no hizo más que hacer que se vaya restableciendo una nueva fuji-dictadura. Hoy tenemos más recesión, corrupción e inflación.
La multitudinaria marcha contra la minera Southern, que ha movilizado miles hacia Tacna, es un indicativo de que para el 7/12/2023 y días subsiguientes protestas similares pueden sacudir a todo el Perú. Tal vez Dina quiera remontar tanto rechazo sacrificando a su Premier Otárola, pero eso, más bien, podría alentar a las masas que demandan que ella también sea botada.
Isaac Bigio. Politólogo economista e historiador con grados y postgrados en la London School of Economics & Political Sciences.
