La mayor inventora del mundo.

Escribe: Isaac Bigio
El libro “Grandes inventores de la A a la Z” habla del italiano Leonardo Da Vinci, del alemán Albert Einstein, del griego Arquímedes, del francés Louis Lumière, del escocés Alexander Fleming, del canadiense Alexander Graham Bell, del serbio-americano Nikola Tesla, del estadounidense Benjamín Franklin, entre otros.
Sin embargo, en esa lista falta el nombre de una mujer que, además, es peruana, y, encima, viene de una provincia chanka.
Ella no se caracteriza por su gran dominio intelectual ni por haber chancado libros, pero es autora de una hazaña sin par en la historia universal.
Esta dama pronunció un discurso en el cual dijo “nos las inventaaaaamos.” Su gran creación es ofrecer preparar para toda una familia “sopa, segundo y postrecito” con apenas “diez solcitos”.
Esta frase ha acarreado toda clase de burlas. Pareciera que quien se cree la “mamá del Perú”, anda tan alejada de la realidad y concentrada en encarecer su figura, joyas y vestimentas que se viene pareciendo a la emperatriz Antonieta, quien le dijeron que sus súbditos no tenían pan y ella respondió “entonces coman torta”. Los franceses, en vez de lanzarle tortazos, respondieron hacienda una revolución que acabó derrocando y guillotinando a la realeza.
También se asocian dichas palabras con la forma en la cual el ministerio que ella antes encabezó creó “Qali Warma”, el cual distribuyó pésimos alimentos con hongos o carne de supuestas reces que eran tóxicas hasta para los peces.
Sin embargo, lo que nadie aún sabe es que ella sí ha inventado un instrumento con el cual cualquier persona puede ponerle diez soles y este les brindará un banquete mejor que el del restaurante Central. Así como aún los científicos no descifran la escritura del quipu, aún nadie ha podido desentrañar el poder del muñeco de magia negra que se encontró dentro de sus pertenencias.
Este al colocarlo sobre el agua crea una deliciosa y nutritiva sopa, al ponerlo encima de un plato hace un segundo mejor que arroz con pato y al untarlo sobre un platanito produce un exquisito postrecito.
Ahora solo falta que ella encuentre algunos brujos piuranos que sean capaces de producir en masa esos amuletos solo para peruanos. Si Dina logra tal proeza subirá del 3% al 99% de aprobación, con lo cual ganará toda elección.
Isaac Bigio. Politólogo economista e historiador con grados y postgrados en la London School of Economics & Political Sciences.
