HAYA, FIDEL Y EL APRA LA TERCERA VÍA QUE NO FUE..!!!!!

ENTREVISTA EXCLUSIVA
GENTE ENTREVISTA A ALEJANDRO SANTAMARIA
Alejandro Santamaría vuelve la mirada hacia dos figuras decisivas de la política latinoamericana. En su reciente ensayo, explora los sorprendentes paralelos entre Víctor Raúl Haya de la Torre y Fidel Castro. Dos dirigentes surgidos de una época marcada por la desigualdad, el antiimperialismo y la movilización popular. El análisis reconstruye sus coincidencias y diferencias antes del triunfo de la Revolución cubana.
Santamaría sostiene que, mientras el proyecto de Fidel Castro terminó ligado a su propia figura, el pensamiento de Haya de la Torre logró trascender a su fundador. “Porque uno fue un proyecto sin libreto; indoamericano y el otro fue la estructuración de un pensamiento político”, señala al explicar la diferencia entre ambos proyectos.
La entrevista también aborda la conocida advertencia de Fidel Castro en 2005, cuando afirmó: “Esta Revolución puede autodestruirse… nosotros sí podemos destruirla”. Veinte años después, Santamaría considera que aquella declaración fue una autocrítica y que Castro estaba desesperado por no encontrar un sucesor que pudiera tomar la posta.
GENTE: Usted plantea que Castro instrumentó una “Revolución Fidelista” a su medida personal. ¿Por qué cree que el proyecto de Fidel murió con Fidel, mientras el proyecto de Haya sigue vivo 76 años después?
ALEJANDRO SANTAMARIA: Porque uno fue un proyecto sin libreto indoamericano y el otro fue la estructuración de un pensamiento político.
GENTE: En 2005 Fidel dijo: “Esta Revolución puede autodestruirse… nosotros sí podemos destruirla”. 20 años después Cuba, Venezuela y Nicaragua están “al garete”. ¿Se cumplió su profecía? ¿Por qué?
ALEJANDRO SANTAMARIA: Fue una autocrítica. Estaba desesperado de no encontrar un sucesor que diera la talla. Similar a Haya en 1978, que no tenía al “Manuel Arévalo” que le tomara la posta.
GENTE: Haya fundó el APRA en 1924. Castro fundó su movimiento en 1955. Ambos hablaban de justicia social y antiimperialismo. ¿En qué momento se separaron sus caminos?
ALEJANDRO SANTAMARIA: La fundación del APRA fue el 1928 en París y en México, y Haya no participó en ninguna, como tampoco participó de la fundación del PAP en el Perú. Fidel se separó del APRA cuando cayó en la tentación del partido único y la dictadura vitalicia.
GENTE: Usted sostiene que la Constitución Cubana de 1940 adoptó “casi de manera literal” las propuestas del aprismo: reforma agraria, nacionalización, derechos laborales. ¿El APRA fue entonces el ideólogo de la Cuba republicana antes de Fidel?
ALEJANDRO SANTAMARIA: Así es, antes y después. Y no solo en Cuba sino en casi toda Hispanoamérica. Cuando finalmente caiga la tiranía fidelista, seguramente se restablecerá la constitución de 1940 que fue dicho sea de paso la principal bandera de la candidatura de Fidel Castro para diputado en 1952 por el Partido del Pueblo, y del Movimiento 26 de Julio hasta el triunfo de la revolución el 1 de enero de 1959.
GENTE: Enrique de la Osa, fundador del Partido Aprista Cubano, terminó siendo cronista de Chibás en Bohemia. ¿Qué nos dice el trasvase de cuadros del APRA al Ortodoxo sobre la influencia real de Haya en Cuba?
ALEJANDRO SANTAMARIA: José Martí fundó en 1890 el Partido Revolucionario Cubano con una enorme influencia en el pueblo cubano. Sobre esa base se organizó en 1933 el Partido Revolucionario “Auténtico” que logró también un gran arraigo popular, aunque sin un programa político de avanzada que ofrecía el APRA de Haya. Entonces el Partido Aprista Cubano concentró la élite intelectual y sindical, llegar a ser un partido de masas. De ahí que esa fusión dio como resultado la Constitución de 1940. Cuando esta es traicionada, entonces los apristas encabezados por Enrique de la Osa, con el liderazgo de Chibás, cercano a Haya de la Torre, fundan el Partido del Pueblo en 1947. Fidel Castro fue también uno de sus fundadores, para entonces ya líder universitario en la Universidad de La Habana con 22 años.
GENTE: Si la Constitución de 1940 era tan avanzada, ¿por qué fracasó en aplicarse? ¿Fue culpa de la corrupción de los Auténticos o del golpe de Batista?
ALEJANDRO SANTAMARIA: La Constitución de 1940, sigue viva y vigente. Fue traicionada sí. Literalmente los intereses americanos compraron al Partido Auténtico, a los pragmáticos, le impusieron un régimen pro norteamericano, violentista y de pandillas universitarias y sindicales. Entonces surge el Partido del Pueblo que era un seguro ganador en las elecciones de 1952. Es cuando la CIA compra a Fulgencio Batista para que ejecute un golpe de estado tres meses antes de las elecciones.
GENTE: Haya saludó la fundación del Partido del Pueblo Cubano de Chibás en 1947 por su “limpieza ética”. Ambos usaron el nombre “Partido del Pueblo”. ¿Era la Tercera Vía aprista la que triunfaba en Cuba?
ALEJANDRO SANTAMARIA: Así se le llamó en el contexto de la Guerra Fría. Estabas en un lado o en el otro. La enorme figura de Haya y su poderoso pensamiento político permitieron orquestar una “Tercera Vía”, como lo hizo Gandhi en la India o Mandela en África.
GENTE: Fidel militó en el Ortodoxo desde 1947 hasta 1952. Aprendió de Chibás la oratoria y el “Vergüenza contra dinero”. ¿Fidel traicionó ese legado ético o lo llevó al extremo?
ALEJANDRO SANTAMARIA: Estaba en su ADN. Con apenas 20 años, con solo dos semestres en la Universidad de La Habana ya pretendió ser presidente de la Federación de Universitarios – FEU, algo irrealista, muy lejos de sus pretensiones. Jamás lo fue. Decenas de dirigentes superiores a él. Solo en 1948 con el apoyo del partido logró ser presidente de la Asociación de Estudiantes de la Facultad de Derecho. El almirante Batista fue a la FEU y su Directorio Universitario, que ofrendó centenares de militantes clandestinos, incluido 3 de sus presidentes, muy por encima de los combatientes caídos en la Sierra Maestra.
GENTE: En enero 1959 Castro fue a la tumba de Chibás a legitimarse. ¿Usó a Chibás y al Ortodoxo solo como escalera para llegar al poder?
ALEJANDRO SANTAMARIA: Creo que Castro sí tenía una devoción personal por Chibás, era su padre político. Sin él no habría llegado donde llegó. Y Chibás era un férreo anticomunista. Pero no tengo dudas que esa vista fue más por amor a los “chicharrones que al cerdo”.
GENTE: Vargas Llosa en “Tiempos recios” dice que la CIA destruyó la vía democrática en Guatemala y empujó a toda una generación a la lucha armada. ¿El golpe a Árbenz en 1954 fue el que convenció a Fidel y al Che de que “solo con armas” se podía?
ALEJANDRO SANTAMARIA: No del todo. Era una premisa generalizada en todos los movimientos revolucionarios democráticos. Para muestra un botón: el levantamiento armado del APRA de Perú en octubre de 1948. Igual sucedió en Costa Rica, Bolivia, y un largo etcétera. Aunque el APRA jamás descartó la vía democrática y pluralista. Lo de Guatemala fue un parteaguas: con la CIA y McCarthy de por medio solo la vía armada era viable. En el caso del Guevara fue un sincero convencimiento. Para Fidel fue un anillo al dedo para su proyecto autoritario.
GENTE: Hilda Gadea, aprista peruana, fue quien inició al Che en el marxismo. ¿El APRA perdió a su mejor alumna frente al comunismo?
ALEJANDRO SANTAMARIA: También está el caso de Hilda Gadea y muchos ejemplos más. La Guerra Fría agravó el mínimo de margen de maniobra de Haya y el APRA a favor de la referida “Tercera Vía”. El cauce del río de la APRA se redujo casi al mínimo. Eso provocó una enorme sangría a los márgenes, principalmente por el flanco izquierdo.
GENTE: La pregunta final: ¿Fidel se volvió comunista para que la URSS lo proteja, o la URSS lo volvió comunista? ¿Qué pesó más: pragmatismo o ideología?
ALEJANDRO SANTAMARIA: Ya Fidel había escrito su libreto desde antes. Su gran frustración fue no ser electo diputado en 1956 con apenas 26 años. Su gran sueño fue ser electo democráticamente Presidente de la República de Cuba. No lo dejaron. Su venganza fue el andar sin escrúpulos a partir de entonces.
GENTE: Usted dice: “muerte Fidel, muerte el fidelismo”. Pero también dice: “cuando las ideas retoman energía histórica, renacen”. ¿El APRA de Haya está renaciendo en la Indoamérica del siglo XXI? ¿En qué?
ALEJANDRO SANTAMARIA: Está renaciendo el pensamiento de Haya y con él su proyecto de la APRA. Muy lejos de lo que fue el PAP y sus similares.
GENTE: Hoy el mundo rechaza tanto el neoliberalismo salvaje como las dictaduras. ¿La “Tercera Vía” de Haya: antiimperialismo sin comunismo, democracia con justicia social, sigue vigente?
ALEJANDRO SANTAMARIA: Lo que sigue vigente sustancialmente es la unión de los pequeños frente a los fuertes. Además la tecnología como la IA, tal y como lo profesó Haya, nos hace más poderosos. Esto explica los conflictos de Ucrania versus Rusia, sin contar EE.UU., Taiwán versus China, etcétera.
GENTE: Para cerrar: Si Haya y Fidel se vieran hoy, ¿de qué discutirían? ¿De ética, de poder, o de por qué uno eligió las urnas y el otro los fusiles?
ALEJANDRO SANTAMARIA: Seguramente hablarían de la integración Indoamericana. Sobre qué tipo de democracia y pluralismo político implementar, que conlleve al crecimiento económico y al contrapeso frente al poder imperialista. Recordarían a su entrañable amigo Eduardo Chibás y los pormenores de los asaltos a los cuarteles Moncada en Santiago de Cuba y O’Donovan en Trinidad. Sería una charla muy amistosa, ambos eran grandes conversadores y sumamente cultos en historia. Al final se darían un abrazo fraternal, con un acto de contrición mutuo, de todo lo que habrían podido lograr como compañeros en vez de enemigos.
HAYA, FIDEL Y EL APRA
Haya de la Torre fundó el APRA en 1924, mientras Castro fundó su movimiento en 1955. Ambos hablaban de justicia social y antiimperialismo, pero Santamaría encuentra diferencias fundamentales en la forma en que cada uno estructuró su pensamiento político.
Según explica, la fundación del APRA ocurrió en París y México, y Haya no participó directamente en la fundación del Partido Aprista Peruano. Fidel, por su parte, terminó separándose del APRA cuando cayó en la tentación del partido único y la dictadura vitalicia.
Santamaría también sostiene que la Constitución cubana de 1940 adoptó “casi de manera textual” propuestas vinculadas al aprismo, como la reforma agraria, la nacionalización y los derechos laborales. A su juicio, la influencia del APRA no se limitó a Cuba, sino que se extendió por buena parte de Hispanoamérica.
“Cuando finalmente caiga la tiranía fidelista, paso la principal bandera de la candidatura de Fidel Castro para diputado en 1952 por el Partido del Pueblo, y del Movimiento 26 de Julio hasta el triunfo de la revolución el 1 de enero de 1959”, afirma.
FIDEL Y LA FIGURA DE CHIBÁS
Otro de los puntos centrales de la conversación es la relación entre Fidel Castro y Eduardo Chibás. Santamaría considera que Castro tenía una devoción personal por el líder del Partido del Pueblo Cubano.
“Creo que Castro sí tenía una devoción personal por Chibás, era su padre político. Sin él no habría llegado donde llegó. Y Chibás era un férreo anticomunista. Pero no tengo dudas que esa vista fue más por amor a los ‘chicharrones que al cerdo’”, sostiene.
La entrevista recuerda además que Fidel Castro visitó la tumba de Chibás en enero de 1959 para legitimarse después del triunfo revolucionario.
LA TERCERA VÍA
Para Santamaría, la enorme figura de Haya de la Torre y su poderoso pensamiento político permitieron plantear una alternativa diferente dentro del contexto de la Guerra Fría.
“Estabas en un lado o en el otro. La enorme figura de Haya y su poderoso pensamiento político permitieron orquestar una Tercera Vía, como lo hizo Gandhi en la India o Mandela en África”, explica.
En ese sentido, el análisis plantea que el aprismo buscó mantener una vía democrática frente a las alternativas revolucionarias y autoritarias que marcaron buena parte de la política latinoamericana del siglo XX.
CUBA, EL COMUNISMO Y LA REVOLUCIÓN
La entrevista también analiza el momento en que Fidel Castro abrazó el comunismo. Santamaría relaciona ese proceso con el contexto político de la época, la influencia de Eduardo Chibás y las experiencias revolucionarias que atravesaban América Latina.
Sobre la influencia de la CIA y el golpe contra Jacobo Árbenz en Guatemala en 1954, Santamaría considera que aquel acontecimiento fue un parteaguas, aunque no el único factor que llevó a Fidel y al Che Guevara a considerar la vía armada.
Recuerda que existía una premisa generalizada dentro de distintos movimientos revolucionarios y democráticos de la época. Menciona, entre otros ejemplos, el levantamiento armado del APRA en Perú en octubre de 1948 y otros episodios ocurridos en Costa Rica, Bolivia y distintos países de la región.
Sin embargo, destaca una diferencia fundamental: el APRA jamás descartó la vía democrática y buscó mantener una orientación política propia, mientras que para Fidel la experiencia revolucionaria terminó convirtiéndose en un proyecto autoritario.
EL APRA Y LA ACTUALIDAD
Finalmente, Santamaría considera que el pensamiento de Haya de la Torre y del APRA continúa teniendo vigencia en Indoamérica.
Frente a la pregunta de si el APRA está renaciendo, su respuesta es clara: “Está renaciendo el pensamiento de PAP y sus similes”.
La entrevista plantea así una reflexión sobre dos caminos políticos que surgieron en un mismo continente y en una época marcada por profundas desigualdades: el proyecto revolucionario encabezado por Fidel Castro y la propuesta política de Haya de la Torre. Dos figuras que compartieron preocupaciones por la justicia social y el antiimperialismo, pero que terminaron recorriendo caminos profundamente diferentes.
“HAYA, FIDEL Y EL APRA LA TERCERA VÍA QUE NO FUE” recupera ese debate para volver a mirar la historia política latinoamericana y preguntarse qué ocurrió con aquella tercera vía que alguna vez intentó abrirse paso entre el comunismo, las dictaduras y los modelos políticos tradicionales.








