SPORTING CRISTAL LÍDER DEL GRUPO F TRAS LA VICTORIA CONTRA CERRO PORTEÑO QUE DEVUELVE LA ILUSIÓN A LA HINCHADA..!!!!!

Escribe: Jhon Smith
El fútbol necesitaba una alegría continental y Sporting Cristal se la dio anoche en el Estadio Miguel Grau del Callao. Con un solitario pero contundente 1-0 ante Cerro Porteño, los celestes inauguraron la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026 con triunfo, tres puntos y el liderazgo del Grupo F. No fue un partido brillante de principio a fin, pero sí fue un partido de carácter, inteligencia y, sobre todo, de ese gol que tardó 82 minutos en llegar y que valió oro.
El encuentro empezó como un clásico duelo copero: cerrado, táctico, con ambos equipos midiendo fuerzas y pocos espacios. Cerro Porteño se mostró sólido en defensa, pero todo cambió en el minuto 43 cuando Cecilio Domínguez agredió el rostro de Maxloren Castro. El VAR no dudó roja directa y el “Ciclón” se quedó con diez hombres. Desde ese momento, el partido tuvo un solo dueño. Cristal tomó el control del balón, moviéndolo con paciencia de lado a lado, buscando el hueco sin desesperarse. El equipo de Zé Ricardo demostró madurez no se lanzó al ataque desordenado, sino que esperó el momento preciso.

Y ese momento llegó a los 82 minutos. Un centro preciso desde la derecha (obra de Yoshimar Yotún, como casi siempre), y Felipe Vizeu apareció como un depredador dentro del área. La volea fue limpia, potente y colocada. El portero paraguayo nada pudo hacer. El Miguel Grau explotó. Ese grito de gol no solo significó el 1-0, sino que rompió una sequía de 21 años sin victorias en debuts de Copa Libertadores. Desde el 2-0 ante Pachuca en 2005, Cristal no había logrado ganar su primer partido del torneo. Anoche, por fin.
Más allá del resultado, lo más valioso es el mensaje que deja este triunfo. Sporting Cristal demostró que puede competir con criterio ante equipos experimentados de la región. Dominó el segundo tiempo con un hombre más, pero sobre todo mostró paciencia y convicción. No ganó por suerte ni por un error arbitral; ganó porque propuso más, porque esperó el momento y porque tuvo a un delantero que, cuando llegó la oportunidad, no la perdonó.
Vizeu, criticado en algunos momentos desde su llegada, se convirtió anoche en el héroe que el hincha celeste necesitaba. Un brasileño que llegó para marcar diferencia y que, con una volea inolvidable, se ganó el cariño de la barra. Ese gol no solo da tres puntos; da confianza, da ilusión y, sobre todo, da la certeza de que este Cristal puede soñar en grande en esta Libertadores.
Ahora viene lo más difícil mantener el nivel fuera de casa y ratificar este buen inicio ante rivales de la talla de Palmeiras y Junior. Pero por ahora, permitámonos celebrar. Después de años de frustraciones continentales, ver a Sporting Cristal líder de su grupo tras la primera fecha es un bálsamo para el fútbol.
Anoche no solo ganó un equipo. Ganó una hinchada que llevaba esperando ese primer triunfo. Gracias, Vizeu. Gracias, Cristal. La Libertadores recién empieza, pero el sabor de esta victoria sabe a esperanza renovada.
¡Vamos, celeste!







