¡JUNTA NACIONAL DE JUSTICIA ALLANA EL CAMINO! ¿QUIÉN SERÁ EL PRÓXIMO FISCAL DE LA NACIÓN…!!!!!

Escribe: Jhon Smith
La destitución definitiva de Delia Espinoza como fiscal suprema, ratificada por la Junta Nacional de Justicia, ha removido el último obstáculo para que los cinco fiscales supremos convoquen la votación que elegirá al nuevo Fiscal de la Nación. Según lo anunciado por el Fiscal interino Tomás Gálvez, la cita será el martes de la próxima semana. Este no es un trámite burocrático más es un momento definitorio para la institucionalidad.
Durante meses hemos visto cómo el Ministerio Público se convirtió en un ring de pugnas internas, destituciones, reposiciones judiciales y acusaciones cruzadas. Espinoza llegó al cargo de forma interina en septiembre de 2025 tras vencer a Luis Arce, pero su negativa a acatar la reposición de Patricia Benavides terminó sellando su salida. Ahora, con cinco candidatos en el tablero Gálvez como claro favorito, Zoraida Ávalos, un Luis Arce con experiencia previa, Juan Carlos Villena recién restituido y la sombra de Benavides que todos mencionan pero nadie confirma, el Perú tiene la chance real de cerrar un capítulo de inestabilidad crónica.
Mi opinión es clara y sin medias tintas: quien sea elegido no puede ser un “fiscal de bolsillo” de ningún poder político ni de intereses particulares. El cargo exige alguien con temple, trayectoria intachable y, sobre todo, voluntad de investigar sin mirar a quién. Tomás Gálvez, que lleva meses ejerciendo con solvencia, tiene el respaldo natural de la continuidad, pero eso no debe traducirse en un cheque en blanco. La meritocracia debe primar sobre el “derecho de piso” o las amistades de pasillo.
La ciudadanía ya está cansada de ver al Ministerio Público como un actor más del circo político. Cada escándalo, cada filtración, cada destitución ha erosionado la confianza pública. Esta elección es la oportunidad de revertir esa tendencia. Los fiscales supremos que voten el martes tienen en sus manos la posibilidad de mandar un mensaje contundente aquí no gana el más hábil en lobby, gana el que mejor defienda el interés nacional.
Ojalá el resultado no sea otro nombre que mañana termine en la misma espiral de cuestionamientos. Ojalá sea alguien que restaure la credibilidad perdida y demuestre que la justicia puede funcionar por encima de las coyunturas. El Perú necesita un Fiscal de la Nación que investigue a todos por igual, sin excepciones ni privilegios. La próxima semana no solo se elegirá un funcionario se decidirá si seguimos tolerando la mediocridad institucional o si, por fin, apostamos por la seriedad.







