Yola Baluarte…!!

Escribe : Isaac Bigio
Los primeros grandes animadores infantiles de la TV peruana fueron el «Tío Johnny» y Yola Polastri. La famosa cantante de «Los niños y su mundo» el pasado 7 de julio se nos fue de este mundo.
Al siguiente mes, Dina quiso hacer su propio show ante un auditorio de escolares. Empero, la presidenta nunca ha tenido ni tendrá las dotes musicales ni el carisma de la fenecida presentadora. A diferencia de la Polastri ningún chico o chica seguía la letra a la que antes le gustaba ganar votos posando con polleras.
Cuando la «chica de la Tele» aparecía muchas veces le saludaban «¡Hola Yola!». En cambio, a la única presidenta de la historia mundial que ha dado un mensaje soporífero de 5 horas en la Tele, no le dicen «Hola Bola», «Hola Bala» u «Hola Balearte», sino (y hasta en la propia plaza mayor o en el desfile de 28 de julio) le gritan «fuera», «asesina», «corrupta» y «Rolex».
Si Yola entonaba «Fanta y yo somos amigos», Dina solo sobrevive demostrando que «la naranja y yo somos amigos».
Como diva no hay nada peor que Dina. Su «gato ron, ron» se ha convertido en sinónimo de burlas y ahora es parte de las nuevas consignas que el ingenio popular ha creado. Va a ser inevitable que por doquier aparezcan lemas como «fuera Dina ron ron», cierren el congreso ron ron», «aumento de salarios ron ron», «no privatizar el agua o los recursos naturales, ron ron» y así por el estilo.
No hay lugar popular por el que Dina vaya donde la gente no le deje de insultar y hasta de tirarle cosas como quien quiere librarse de molestos gatos techeros. El repudio a la gatita ron ron se extiende a los otorongos ron ron.
No conozco ninguna otra «democracia» en el mundo donde su presidenta tenga un 5% de aprobación y donde en cada lugar que vaya le piden su expulsión. Empero, ella se aferra al sillón como borracho al ron, ron.
Mientras más la abuchean, ella siempre busca una nueva forma de hacer el ridículo. Una de las últimas ha sido la de jugar vóley en palacio dándosela de «matadora».
Ella, en cambio, se da como no aludida. Su complejo de inferioridad lo tapa con un manto de superioridad. Dina se cree lo máximo, o sea «Yo, la Boluarte».
Isaac Bigio. Politólogo economista e historiador con grados y postgrados en la London School of Economics.
