¡CINCO AÑOS MÁS DE INESTABILIDAD, DELICUENCIA EXTREMA, ASESINATOS DE TRANSPORTISTAS, VACANCIAS, CORRUPCIÓN Y DECADENCIA. PERO ELLO AUN SE PUEDE REVERTIR..!!..

Escribe: CARLOS FLORES
El conteo rápido de Ipsos-Transparencia segumente deja empate técnico entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez de Juntos por el Perú (JP). Pero en la realidad negada felizmente en las ultimas horas, Sánchez, el heredero político de Pedro Castillo y su camarilla, si llegaran a Palacio hubiese sido la confirmación brutal de que los peruanos seguimos siendo masoquistas electorales. Votamos con la memoria corta, el bolsillo vacío y el cerebro desconectado.

¡BIENVENIDOS AL INFIERNO QUE YA CONOCEMOS!
En 2021 elegimos a un improvisado maestro rural con discurso anti-sistema y terminamos con un gobierno que destrozó las instituciones, intentó un autogolpe, llenó ministerios de ineptos y corruptos, disparó la delincuencia, hundió la economía y nos dejó como el hazmerreír de América Latina. Hoy, una parte importante del electorado vuelve a coquetear con lo mismo, esta vez con Roberto Sánchez, un hombre del círculo más cercano a Castillo, rodeado de los mismos personajes que nos trajeron Yenifer Paredes, los hermanos Castillo, Iber Maraví y toda esa tropa que convirtió el Ejecutivo en un botín.
¿QUÉ ESPERAMOS?
No. Lo que viene es predecible y catastrófico:
- Más inestabilidad política: Con un Congreso fragmentado y un presidente radical, volveremos a las vacancias, los interinos y el circo permanente. Adiós a cualquier reforma seria.
- Explosión de la delincuencia: Mientras los «progres» hablan de «raíces sociales», las bandas, el sicariato y la extorsión seguirán campando a sus anchas. Ya sabemos cómo termina: más muertos, más miedo, más fuga de talento e inversión.
- Corrupción desatada: El modelo «amigos y familia en el Estado» volverá con fuerza. Contratos sospechosos, ministerios convertidos en feudos, y la plata de todos terminando en bolsillos ajenos.
- Economía en picada: Inversiones que se van, mineras paralizadas, agro exportador ahogado en ideología, y la informalidad celebrando otro round de populismo barato.
¡EL PERÚ PREFIRIÓ EL POPULISMO ANTES QUE LA ESTABILIDAD!
Lima y la costa votaron una cosa, el interior profundo otra. El voto por Sánchez es el voto del resentimiento, del «que se joda el que tiene algo», del «vamos a repartir lo que no producimos». Es el mismo error de siempre creer que cambiando de cara en Palacio vamos a resolver problemas estructurales que requieren seriedad, meritocracia y reglas claras.
Keiko Fujimori no es perfecta, ni mucho menos. Pero representa un dique imperfecto contra el caos chavista-light que propone JP. Y aun así estamos en un empate técnico. Eso habla muy mal de nosotros como país.
¡PERÚ, SIGUES SIN APRENDER!
En 2021 nos tragamos el cuento del «profesor honesto». Hoy repetimos la película con otro actor del mismo elenco. Mañana, cuando la crisis apriete, volveremos a quejarnos en las redes y a buscar culpables en «los poderes fácticos», en «la derecha», en «Lima», en cualquiera menos en el espejo.
El país se jodió. Otra vez. Y lo peor es que lo hicimos nosotros mismos, con el voto.
Que Dios se apiade del Perú, porque los peruanos claramente no lo hacemos.
¡QUE VIENEN CINCO AÑOS MUY OSCUROS!







