R. A. P.

Escribe: Isaac Bigio
El rap es una música de moda juvenil global, pero de lo que estamos hablando son de las 3 iniciales de 3 viejos políticos peruanos, las cuales sirven de símbolo de sus respectivos partidos-empresas privadas.
La R corresponde al partido de Rafael López Aliaga, la A al de los Acuña y la P al de Pepe Luna. Este trío proviene de la derechista Solidaridad Nacional de Luis Castañeda Lossio (el único alcalde que tuvo Lima que fue electo para 3 gestiones y que, además, murió bajo prisión domiciliaria), tiene numerosas acusaciones de corrupción y reivindica la constitución y el modelo fujimoristas. Rafael, quien se quedó con el aparato original de Solidaridad al cual le cambió de nombre y de colores, es el más ultraconservador y clerical en cuestiones sociales.
Acuña es el más cercano a Keiko (quien también ha puesto como símbolo de su partido a su inicial) y también a Dina. Gracias a ello detenta por segunda vez consecutiva la presidencia congresal.
Luna, al igual que Acuña, es un millonario empresario provinciano que se ha enriquecido con dudosas universidades privadas. Empero, en vez de centrarse en tender puentes a Dina y Keiko, busca captar a «progresistas». Varios castillistas acaban de entrar en su seno, pese a que toda su bancada apoyó al fuji-golpe congresal.
Hoy las bancadas de la A y la P empatan el segundo puesto, al tener cada una 14 congresistas. Esto, pese a que ninguno de esos llega al 0.5% en las encuestas. Si Acuña ha reclutado a fujimoristas, como Lizarzaburu (sancionado por fisgonear senos de sus colegas y célebre por denigrar la bandera indígena), Luna ha captado a ex-perulibristas, incluyendo al único premier de dicho partido (Guido Bellido) y al último gobernador regional que tuvieron (Orihuela Rojas, primo de los Cerrón Rojas).
Luna quiere canalizar el descontento de muchos sectores izquierdizantes, aunque él mismo fue clave en lograr la ley para amnistiar violadores de derechos humanos (para así liberar a su excandidato Urresti de la cárcel).
En Chile, Bolivia, Uruguay, Brasil, Colombia, México, Francia y otras repúblicas las izquierdas se hicieron fuertes uniéndose contra las derechas. Buscar un bloque con y tras un sector de estas (que, encima es chico) les desafila y termina potenciando a los sectores neoliberales más consistentes.
Isaac Bigio. Politólogo economista e historiador con grados y postgrados en la London School of Economics.
