Escribe : Isaac Bigio

Si habría un premio a las peruanas del año, este se lo merecen las monjas mellizas Llerena, quienes se niegan a abandonar a cientos de damnificados que atienden en el territorio con más hambre y bombas del planeta (Gaza). Su ejemplo contrasta a las de las damas peruanas que están en el poder y que han ordenado o avalado las masacres a su propio pueblo.
Si tuviéramos un «galardón» para la «mujer del danho», este podría ser designado a Dina, tal cual sugiere una caricatura de Heduardo. Ella ha incumplido todas sus promesas. Tras haber sido la primera persona que se reclamaba marxista-leninista y castrista en llegar a la vicepresidencia, terminó uniéndose a la ultraderecha para derrocar a sus camaradas y gobernar como una represora fuji-porkista.
Desde el poder ha hecho exactamente lo opuesto a lo que prometió para ser electa (convocar inmediatamente a una Constituyente, dar ingreso libre a las universidades, nacionalizar recursos naturales, etc.). Luego de pedir perdón a las víctimas de sus matanzas, volvió a echarles la culpa de sus propias muertes a ellos mismos (y a Castillo, quien está semi-incomunicado en Barbadillo). También archivoo su «Plan Baluarte» y sus promesas de aumentar salarios, combatir la delincuencia y dejar pronto la presidencia.
El daño que Dina ha hecho es como el que una criatura recibe siendo pisada por el más pesado dinosaurio. Se ha pisoteado la autonomía judicial, los derechos humanos y un gran tratado internacional. Se ha desacatado a la Corte IDH. No se protege a la población de los desastres naturales ni de la creciente delincuencia. Además, con su gobierno, ha empezado la recesión.
Empero, hay otras candidatas a ser las mujeres del daño: Keiko (quien es la presidenta de facto que manipula al Congreso y a Dina), cualquiera de las 3 Patricias del golpismo (la fiscal sin tesis acusada de liderar una organización criminal, la chimpunera que se fugó a Madrid siguiendo los pasos de Hinostroza o la ex vicealcaldesa del corrupto Castañeda Lossio quien inició la gran alteración de esta fuji-constitución para transformarla en una que al pueblo le genere mayor indignación).

Isaac Bigio. Politólogo economista e historiador con grados y postgrados en la London School of Economics & Political Sciences.

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