MIRKO LAUER : FOTOCHECK POLITICO DE AGOSTO..!!!
Pedro Castillo. Las puertas cerradas de Palacio, las marchas, y largos minutos de TV, han convertido a este jefe del Comité Nacional de Lucha anti-Patria Roja en símbolo de un radicalismo exitoso. Pero la resistencia a un acuerdo no tiene un destino sindical o político claro en esta coyuntura, y la huelga se va desflecando de a pocos.
Keiko Fujimori. Las anotaciones de Marcelo Odebrecht le están pisando los talones, lo cual podría afectar la tregua frente al Ejecutivo. Pero al mismo tiempo está disfrutando de la tregua de su hermano Kenji, que no va a ser eterna. Un fallo del TC a favor de la libertad parlamentaria podría cambiar las cosas.
Pedro Pablo Kuczynski. Golpeado por las huelgas, y con una desaprobación que está alcanzando niveles inéditos. Tiene las esperanzas puestas en la economía, aunque debe sospechar que esas mejoras no funcionan como reconstituyente político. Su actitud frente a Maduro es un activo, pero no impide que su política exterior siga en un limbo.
Ricardo Lago. El asesor financiero del fujimorismo en los años 90 ha encontrado un nicho político en el siglo XXI. Su campaña contra el proyecto de refinería en Talara ya está encontrando seguidores políticos, como el abogado que acaba de interponer una acción de amparo en el tema, defendiendo a los consumidores con argumentos futuristas.
Marilú Martens. Su MINEDU se sigue batiendo en varios frentes a la vez, en muchos casos con logros en la tranquilización de los ánimos y en resultados positivos. Pero la bolsa del MEF parece haberse cerrado, la huelga le cae bien a media población, y por tanto el desgaste de la ministra es evidente.
Pablo Sánchez. Le están pidiendo mano más dura y actitud más mosca. La situación Odebrecht-Fujimori ha terminado de politizar la percepción sobre la fiscalía. El ritmo de trabajo de los fiscales no puede competir con el de los periodistas investigativos. Los acuerdos con Odebrecht se han revelado cuestionables para muchos.
Fernando Zavala. Anuncia cifras económicas reactivadoras para dentro de pronto. Viene logrando que los conflictos de esta hora no lo toquen mucho, pero la oposición ve a su gabinete alicaído, y le está reclamando cambios. En su peor escenario, mantener la tregua en su sitio puede costarle un par de cabezas ministeriales.
