EL ULTIMO GRAN TRIUNFO DE LULA..!!

ESCRIBE: DR. CARLOS FLORES
De estar perdido a hacer historia
Flávio Bolsonaro parecía favorito tras ganar la primera vuelta por casi 2 puntos y recibir apoyo de dos candidatos eliminados. Las encuestas internas del PT hablaban de remontada difícil. Nadie daba por ganador a Lula en la recta final.
Por primera vez en 40 años de balotaje en Brasil, alguien gana tras perder la primera vuelta. Con casi la totalidad escrutada, Lula obtuvo 51,7% contra 48,2%. Un giro de 3,5 puntos en 21 días. La máquina territorial del PT y el voto útil del centro funcionaron.
Nacido en la pobreza en Pernambuco en 1945, lustrador de zapatos, tornero mecánico, líder sindical bajo la dictadura, fundador del PT, primer exobrero presidente en 2003, preso 19 meses por Lava Jato, resucitado en 2022. A sus 80 años, su trayectoria supera cualquier guion.
Una bocanada de aire fresco
Esta es la primera victoria presidencial de la izquierda en Latinoamérica desde que Trump volvió a la Casa Blanca. Desde 2025, la derecha ganó en Colombia, Perú, Costa Rica, Honduras, Chile, Bolivia y Ecuador. Una ola que parecía imparable.
El triunfo de Lula hace que el mayor país de América Latina contenga el avance de la nueva derecha radical — Milei, Bukele, Kast — alineada con Washington y su “Escudo de las Américas”. Brasilia no será satélite.
Como dijo Claudia Sheinbaum, es una “bocanada de aire fresco”. México y Brasil, las dos mayores economías, mantienen gobiernos progresistas. Lula lo dijo claro en la ONU: “Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”. Es uno de los pocos que enfrentó abiertamente la ofensiva de Trump.
¿Cómo será recordada su salida?
Lula dijo que esta sería su última batalla en las urnas. Quiere un mandato “histórico” antes de retirarse. A los 81, tras superar cáncer de laringe y de piel, gobernar un país continental es un desafío físico que pocos imaginan.
Los retos son inéditos: Congreso con mayoría de derecha, amenaza constante de juicio político, deterioro fiscal, endeudamiento, y viejos bastiones de la izquierda radical — Cuba, Venezuela, Nicaragua — en crisis profunda y sin modelo.
Pero sus gobiernos sacaron a millones de la pobreza con Bolsa Familia, redujeron hambre y desempleo a niveles menores que en sus primeros mandatos. En 2009, Obama lo llamó “el político más popular del mundo”.
Los gobernantes suelen ser más recordados por su salida que por su entrada. Este último acto adquiere una importancia peculiar. No es solo Brasil. Es el espejo de una izquierda que busca reinventarse.










