Escribe: DR. CARLOS FLORES

MENOS DE 45 MIL VOTOS SEPARAN A LOS DOS CANDIDATOS Y LAS ACTAS OBSERVADAS PODRÍAN CAMBIAR EL RESULTADO

La elección por la Municipalidad Metropolitana de Lima entró en una etapa decisiva. Rafael López Aliaga mantiene una ventaja sobre Francis Allison, pero la distancia es suficientemente estrecha como para mantener abierta la definición. Miles de votos contenidos en actas observadas, impugnadas o pendientes de resolución deberán pasar ahora por los organismos electorales antes de conocer oficialmente quién ocupará el sillón municipal.

La elección municipal de Lima todavía no tiene un ganador definitivo.

Cuando parecía que la jornada electoral comenzaba a cerrar su capítulo, el conteo oficial dejó abierta una de las disputas más ajustadas de los últimos procesos electorales de la capital. Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, conserva el primer lugar frente a Francis Allison, de Avanza País, pero la diferencia no alcanza para despejar completamente el escenario.

Al cierre de los resultados reportados por la ONPE, con el 92,921% de las actas contabilizadas, López Aliaga registraba 1’444.201 votos, equivalentes al 27,703%, mientras Allison alcanzaba 1’399.280 votos, con el 26,841%. La distancia: 44.921 votos.

En una elección de millones de sufragios, la ventaja favorece actualmente a Renovación Popular. Sin embargo, la historia todavía no está escrita en piedra.

LAS ACTAS QUE PUEDEN CAMBIAR EL MAPA DE LIMA

CASI DOS MIL ACTAS QUEDARON FUERA DEL CONTEO DEFINITIVO

La ONPE procesó las actas correspondientes a las 26.351 mesas de sufragio instaladas para la elección municipal. Sin embargo, no todas pudieron ser contabilizadas automáticamente.

Un total de 1.921 actas —el 7,290% del total— fueron remitidas a los Jurados Electorales Especiales debido a observaciones, pedidos de impugnación o solicitudes de nulidad formuladas durante el escrutinio.

Ese conjunto de documentos se ha convertido ahora en el centro de la disputa electoral.

No se trata simplemente de esperar que aparezcan nuevos votos. El proceso implica revisar las actas, resolver las observaciones y determinar cuáles resultados pueden incorporarse finalmente al cómputo oficial.

Por eso, la elección limeña ha entrado en una segunda fase: la batalla en las mesas de votación ha terminado, pero comienza ahora una batalla institucional en los organismos electorales.

Y allí cada voto puede tener un peso enorme.

ALLISON NO DA LA ELECCIÓN POR PERDIDA

“PODEMOS REVERTIRLO”: AVANZA PAÍS APUESTA POR LAS ACTAS PENDIENTES

Francis Allison ha decidido mantener abierta la posibilidad de una remontada.

El candidato de Avanza País sostiene que la diferencia actual puede modificarse cuando los Jurados Electorales Especiales revisen las actas observadas e impugnadas.

“Estamos en una posición que podemos revertir”, sostuvo Allison, al remarcar que la distancia entre ambos candidatos es menor a un punto porcentual.

El alcalde de Magdalena también puso el foco en determinados distritos donde considera que su candidatura consiguió una votación especialmente alta.

Entre ellos mencionó Ate y San Juan de Lurigancho, lugares donde, según su propia evaluación, existen actas pendientes que podrían resultar importantes para el resultado final.

La estrategia de Allison, sin embargo, no consiste en desconocer el proceso electoral.

El candidato ha señalado que respetará el resultado final y ha descartado presentar nuevos recursos, aunque su partido continuará defendiendo las actas que ya fueron impugnadas.

Su posición intenta marcar una diferencia respecto de cualquier discurso que busque cuestionar la legitimidad de los comicios.

La consigna es clara: esperar el resultado oficial y defender los votos obtenidos.

LÓPEZ ALIAGA MANTIENE LA VENTAJA, PERO TODAVÍA NO PUEDE CELEBRAR DEFINITIVAMENTE

RENOVACIÓN POPULAR ESPERA LA CONFIRMACIÓN OFICIAL

Mientras Allison mantiene abierta la posibilidad de remontar, el equipo de Rafael López Aliaga conserva una ventaja matemática que, por ahora, coloca a Renovación Popular en el primer lugar.

La diferencia de más de 44 mil votos constituye un colchón importante, pero no equivale todavía a una proclamación definitiva.

La propia naturaleza del proceso electoral obliga a esperar las decisiones de las autoridades correspondientes.

López Aliaga, quien ya ocupó la Alcaldía de Lima, evitó pronunciarse extensamente ante los medios durante el lunes posterior a las elecciones. Desde su entorno político, en cambio, se llamó a esperar con prudencia el resultado oficial.

La posición de Renovación Popular es que los resultados deben reflejar la voluntad expresada en las urnas.

Pero la incertidumbre no solo tiene que ver con el conteo.

Existe además otra pregunta de fondo: si López Aliaga finalmente gana, ¿podrá recibir la credencial y asumir nuevamente como alcalde de Lima?

EL OTRO PROBLEMA: ¿LÓPEZ ALIAGA PODRÁ ASUMIR?

LA ELECCIÓN TIENE UNA SEGUNDA INCÓGNITA EN MANOS DEL JNE

La disputa entre López Aliaga y Allison no es el único elemento que mantiene en suspenso el futuro de Lima.

Incluso si Renovación Popular termina imponiéndose en el conteo, existe una discusión jurídica relacionada con la situación de López Aliaga.

El actual escenario se origina porque López Aliaga fue elegido como primer regidor dentro de la lista de Renovación Popular. La cuestión que deberá definirse es si, bajo las circunstancias de esta elección, puede asumir posteriormente la alcaldía.

El tema ya había sido planteado durante la campaña y volvió al centro de la discusión electoral después de conocerse los primeros resultados.

De acuerdo con lo reportado por El Comercio, el JNE todavía no había definido esta situación antes de la elección.

Así, Lima podría enfrentarse a una situación inédita: conocer primero quién ganó la elección y, posteriormente, tener que esperar una definición institucional sobre quién podrá ejercer efectivamente el cargo.

UNA CAMPAÑA QUE TERMINÓ EN UN FINAL IMPENSADO

DE UNA VENTAJA AMPLIA EN EL BOCA DE URNA A UNA DEFINICIÓN VOTO A VOTO

La noche electoral también dejó una lección sobre lo impredecible que puede ser una elección cuando los márgenes son estrechos.

El conteo rápido de Datum había colocado inicialmente a López Aliaga con 27,6% frente al 26,7% de Allison, una diferencia de apenas 0,9 puntos porcentuales.

La fotografía electoral cambió respecto de la boca de urna, que había otorgado inicialmente una ventaja considerablemente mayor a López Aliaga.

A partir de allí comenzó una carrera contra el tiempo.

Cada actualización de la ONPE reducía o ampliaba ligeramente la distancia, mientras las campañas seguían con atención el comportamiento de los votos en los diferentes distritos de Lima.

La capital volvió a demostrar que sus elecciones pueden ser altamente competitivas y que una diferencia porcentual pequeña puede traducirse en decenas de miles de votos.

EL VOTO DE LOS DISTRITOS PUEDE SER DECISIVO

SAN JUAN DE LURIGANCHO, ATE Y LOS GRANDES BOLSONES ELECTORALES DE LIMA ENTRAN EN LA ECUACIÓN

En una ciudad de más de diez millones de habitantes, la distribución territorial del voto puede ser determinante.

No todos los distritos tienen el mismo peso electoral. Los sectores con mayor cantidad de electores pueden modificar considerablemente la diferencia entre los candidatos cuando existen actas pendientes de contabilización o resolución.

Allison ha puesto especial atención en distritos donde asegura haber obtenido una votación importante.

El caso de Ate aparece entre los mencionados por el candidato de Avanza País, quien afirmó que su agrupación tiene numerosas actas impugnadas en esa jurisdicción.

La incógnita es cuánto de ese material pendiente terminará beneficiando a cada candidato.

No basta con saber cuántas actas existen.

También será necesario conocer cuántos votos válidos contienen, qué observaciones presentan y cuál será la decisión de las autoridades electorales respecto de cada una.

LA BATALLA AHORA SE TRASLADA A LOS JURADOS ELECTORALES

EL RESULTADO YA NO DEPENDERÁ SOLO DE LA ONPE

La etapa que viene será eminentemente institucional.

Los Jurados Electorales Especiales deberán analizar las actas que les sean remitidas y resolver las observaciones correspondientes. Posteriormente, las decisiones que sean apeladas pueden llegar al Jurado Nacional de Elecciones.

Esto significa que la definición de la Alcaldía de Lima podría prolongarse más allá de la jornada electoral.

Jorge Valdivia, integrante del Gabinete de Asesores del JNE, señaló que todavía no era posible establecer un plazo concreto para resolver las actas observadas correspondientes a la elección municipal de Lima, debido a que primero debía conocerse la carga procesal de los diez JEE que funcionan en la capital.

La elección, por tanto, entra en una etapa en la que la velocidad del conteo deja paso a la revisión jurídica y administrativa.

UNA CAPITAL DIVIDIDA

MÁS DEL 70% NO RESPALDÓ AL CANDIDATO QUE HOY ENCABEZA EL CONTEO

Más allá de quién gane finalmente, el resultado electoral deja una lectura política importante.

Incluso si López Aliaga termina siendo proclamado alcalde, su porcentaje de votación muestra que una amplia mayoría de los electores limeños optó por otras alternativas.

La politóloga Denisse Rodríguez Olivari señaló que el futuro alcalde tendrá el reto de gobernar una ciudad donde más del 70% no respaldó su candidatura. También consideró que Allison podría posicionarse como una figura de oposición si finalmente no consigue la alcaldía.

Esto abre otro capítulo.

Porque ganar la elección será apenas el comienzo.

El próximo alcalde deberá gobernar una Lima políticamente fragmentada, con problemas de seguridad, transporte, infraestructura, servicios públicos y una enorme demanda ciudadana por resultados.

ALLISON Y EL PAPEL DE LA OPOSICIÓN

SI NO GANA, EL CANDIDATO DE AVANZA PAÍS PODRÍA CONVERTIRSE EN UNO DE LOS PRINCIPALES ROSTROS DE LA OPOSICIÓN MUNICIPAL

La elección podría terminar de manera distinta para Francis Allison, pero su campaña ya modificó el escenario político de Lima.

Si finalmente pierde por un margen reducido, su posición política podría ser considerablemente distinta a la que tenía antes de la campaña.

Rodríguez Olivari consideró que Allison tendría que asumir un papel opositor frente a una eventual gestión de López Aliaga, aunque aclaró que oposición no significa necesariamente obstrucción.

En ese escenario, los regidores de Avanza País podrían convertirse en una pieza relevante dentro del Concejo Metropolitano.

La fiscalización, las investigaciones sobre las cuentas municipales y la discusión sobre el endeudamiento de la ciudad podrían formar parte de una nueva agenda política.

EL FACTOR ECONÓMICO TAMBIÉN ESTÁ SOBRE LA MESA

LA NUEVA GESTIÓN HEREDARÁ UNA MUNICIPALIDAD CON GRANDES PROYECTOS Y UNA DEUDA MILLONARIA

La elección municipal no se desarrolla en el vacío.

Quien asuma la conducción de Lima recibirá una administración con importantes compromisos financieros y proyectos de infraestructura en marcha.

El Comercio reportó que la Municipalidad de Lima arrastra una deuda superior a S/4.000 millones vinculada, entre otros factores, a la emisión de bonos realizada durante la gestión anterior de López Aliaga para financiar obras.

Esto convierte la discusión electoral en una discusión sobre gestión.

El próximo alcalde no solo deberá resolver problemas cotidianos de la capital. También tendrá que administrar compromisos financieros de largo plazo y demostrar que las inversiones realizadas pueden traducirse en beneficios concretos para los ciudadanos.

UNA ELECCIÓN QUE TODAVÍA NO TERMINA

EL PRÓXIMO ALCALDE DE LIMA PODRÍA DEFINIRSE EN LOS ESCRITORIOS DE LOS JURADOS ELECTORALES

La escena política limeña permanece en suspenso.

Rafael López Aliaga tiene la ventaja.

Francis Allison todavía conserva posibilidades de remontar.

Las actas observadas e impugnadas son ahora el elemento central del proceso.

Y el JNE tendrá un papel decisivo en la etapa final.

Con miles de votos todavía sujetos a revisión, ningún candidato puede convertir la ventaja provisional en una victoria definitiva hasta que el sistema electoral concluya sus procedimientos.

Lo que comenzó el domingo como una elección municipal terminará convirtiéndose en una prueba para las instituciones electorales y para la capacidad de los candidatos de aceptar las reglas del juego democrático.

La diferencia actual es de 44.921 votos.

Pero el número que verdaderamente importa todavía está por conocerse.

EL FINAL DE LIMA SE ESCRIBE VOTO A VOTO

LÓPEZ ALIAGA PARTE CON VENTAJA. ALLISON BUSCA LA REMONTADA. LOS JURADOS ELECTORALES TIENEN AHORA LA PALABRA.

La elección de Lima ha dejado de ser una carrera de campaña.

Ya no quedan mítines, debates ni promesas que puedan modificar directamente la decisión de los electores.

Ahora comienza el proceso de contabilizar, revisar y validar cada voto pendiente.

Para López Aliaga, el objetivo es conservar la ventaja hasta la proclamación oficial.

Para Allison, la misión es demostrar que las actas pendientes pueden cambiar el resultado.

Para los organismos electorales, el desafío será garantizar que cada acta sea revisada conforme a las reglas y que el resultado final sea incuestionable dentro de los mecanismos establecidos.

Y para los limeños, queda la espera.

Una espera que puede durar días y que tiene una sola pregunta al final del camino:

¿QUIÉN SERÁ EL PRÓXIMO ALCALDE DE LIMA?

Por ahora, la respuesta sigue abierta.

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