¡41% NO LE CREE A SÁNCHEZ! ANTAURO HUMALA YA ES VISTO COMO SU SOCIO EN EL GOBIERNO..!!!!

Escribe: Jhon Smith
En política, las percepciones suelen ser más poderosas que los hechos declarados. Y la última encuesta de Ipsos lo demuestra con crudeza: el 41% de los peruanos está convencido de que existe una alianza entre Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, y Antauro Humala, el líder etnocacerista condenado por el Andahuaylazo. Más aún, un porcentaje significativo cree que Humala tendría un rol protagónico en un eventual gobierno de Sánchez.
A pesar de los repetidos intentos del congresista por desmarcarse (“no hay alianza formal”, “desconozco compromisos”), la población especialmente en Lima, donde sube al 48% no le cree. Y no es para menos. Los videos, las apariciones conjuntas, el apoyo explícito de los etnocaceristas y las coincidencias programáticas (como la asamblea constituyente) pintan un panorama que las palabras solas no borran.
Una alianza incómoda
Antauro Humala no es un actor político cualquiera. Representa una corriente nacionalista radical, con un pasado violento que incluye el asesinato de cuatro policías en 2005. Su retórica confrontacional y sus propuestas extremas generan legítima preocupación en amplios sectores de la sociedad. Que un 45% de los votantes de Sánchez vea “positivo” su aporte habla de una base que no solo tolera, sino que celebra esa radicalidad.
Mientras tanto, Sánchez intenta caminar por la cuerda floja mantiene el apoyo etnocacerista en la sombra (o no tan en la sombra) mientras busca moderar su imagen de cara a la segunda vuelta. Es una estrategia riesgosa. En política, la ambigüedad suele interpretarse como debilidad o doble discurso. Y en un país que aún arrastra las heridas de la polarización y la inestabilidad, flirtear con figuras controvertidas puede resultar electoralmente costoso.
La encuesta también revela otros datos preocupantes la delincuencia y la corrupción siguen siendo las principales angustias de los peruanos. En ese contexto, ¿es creíble que un gobierno con influencia etnocacerista traiga estabilidad y confianza? La mayoría de encuestados (66%) responde claramente que no. Solo un 19% ve positivo el aporte de Humala.
El riesgo para la democracia
Más allá de las preferencias electorales, este episodio pone de manifiesto un problema estructural de la política peruana la fragmentación y la tentación de las alianzas oportunistas. Roberto Sánchez tiene derecho a construir las coaliciones que considere necesarias, pero la ciudadanía también tiene derecho a exigir claridad y coherencia. Negar lo evidente erosiona la confianza, ingrediente indispensable en cualquier democracia.
Perú necesita urgentemente gobernabilidad, inversión, seguridad y combate real a la corrupción. Introducir en el núcleo del poder a figuras asociadas con hechos de violencia pasada no parece el camino más sensato para lograrlo. La segunda vuelta es una oportunidad para que los candidatos definan con claridad hacia dónde quieren llevar al país. La ambigüedad solo alimenta el escepticismo y el antivoto.







