Escribe: Jhon Smith

LA OPORTUNIDAD QUE LA BLANQUIRROJA NO PUEDE DESPERDICIAR

Mañana, 31 de marzo de 2026, a la 1:00 p.m. (hora peruana), la Selección Peruana saltará al Estadio Municipal Butarque de Leganés, España, para enfrentar a Honduras en su segundo amistoso de la era Mano Menezes. El partido se podrá ver en vivo por ATV, y llega en un momento clave tras la dolorosa eliminación en las Eliminatorias Sudamericanas al Mundial 2026 (donde terminamos penúltimos, solo por encima de Chile) y después de la dura derrota 0-2 ante Senegal en el debut del técnico brasileño.

En mi opinión, este no es un amistoso más. Es una prueba de fuego para un equipo que necesita urgentemente reconstruirse, ilusionar y recuperar la confianza de una hinchada que ya está cansada de promesas incumplidas. Menezes llegó con la misión de inyectar sangre nueva, de apostar por el recambio generacional y de darle identidad a una Blanquirroja que en los últimos años ha sido más noticia por sus crisis que por sus victorias.

Honduras no es Brasil ni Alemania, es cierto. Pero tampoco es un rival fácil de manejar. Es un equipo centroamericano que también viene de una eliminación dolorosa y que, como nosotros, está en proceso de renovación. Justamente por eso es el adversario ideal de nivel similar, con hambre de ganar y sin la presión de un clásico sudamericano. Si Perú quiere demostrar que el proyecto de Menezes va en serio, aquí debe imponer condiciones, manejar el partido y, sobre todo, ganar.

Lo que vi ante Senegal no fue malo del todo hubo intentos de presión alta, algunos minutos de buen fútbol y jóvenes que empezaron a asomar. Pero también se notaron los mismos vicios de siempre: falta de definición, desconcentraciones defensivas y esa sensación de que el equipo se apaga cuando las cosas se complican. Mañana no podemos repetir esos errores. Honduras va a salir a mordernos los tobillos desde el minuto uno. Si la Blanquirroja no sale con la misma intensidad, corremos el riesgo de que el “nuevo ciclo” se convierta en otro ciclo de decepciones.

Para mí, el partido de mañana es mucho más que tres puntos en un amistoso. Es la primera oportunidad real de ver si esta generación (y los que vienen) tienen la garra y el talento para devolvernos a la élite. La hinchada peruana no pide milagros de la noche a la mañana, pero sí exige actitud, compromiso y resultados que generen esperanza.

Mano Menezes tiene la cancha y el micrófono. Ahora le toca hablar con goles, con juego colectivo y con una victoria que nos haga creer que, por fin, el futuro de la Selección Peruana empieza a pintarse de blanco y rojo.

Perú no puede fallar. Mañana, en Leganés, jugamos por mucho más que un amistoso. Jugamos por recuperar la dignidad y el orgullo de una nación que sigue soñando con volver a ser grande. ¡Vamos, Perú!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te pueden interesar