Escribe: Jhon Smith

En una noche histórica para el fútbol francés, y del mundo, Paris Saint-Germain se coronó Campeón de la UEFA Champions League 24/2025 tras una contundente victoria por 5-0 sobre Inter de Milán en la final disputada en el Allianz Arena de Múnich, Alemania. Este triunfo marcó la primera conquista del codiciado trofeo europeo para el club parisino, un objetivo que se había convertido en una obsesión desde que el grupo inversor catarí asumió el control del equipo en 2011, y, que no había conseguido, la presea antes, ni con Messi, ni con Neymar. Y tampoco con Mbappé. Los goles de Senny Mayulu (86′), Khvicha Kvaratskhelia (73′), doblete del nuevo astro Désiré Doué (20′) y Achraf Hakimi (12′) sellaron una actuación dominante que dejó sin respuesta al conjunto italiano, que llegaba como un rival inesperado tras eliminar al Barcelona español, en semifinales.

El partido fue un reflejo del trabajo táctico de Luis Enrique, quien logró transformar al PSG en una máquina ofensiva y sólida tras un inicio irregular en la fase de grupos, donde sufrieron derrotas ante Arsenal (2-0) y Bayern Múnich (1-0). Alineando a un equipo con Gianluigi Donnarumma en la portería, una defensa liderada por Marquinhos y Willian Pacho, el ecuatoriano, un mediocampo creativo con João Neves y Vitinha, y un tridente ofensivo formado por Ousmane Dembélé, Désiré Doué y Khvicha Kvaratskhelia, el PSG mostró un equilibrio que no había sido evidente en campañas anteriores. Kvaratskhelia, en particular, hizo historia al convertirse en el primer jugador georgiano en marcar en una final de Champions, mientras que Doué, con tan solo 20 años, fue apodado el «héroe del partido» tras su doblete y su impacto constante en el ataque.

Más allá de lo futbolístico, la victoria tuvo un significado profundamente emocional para Luis Enrique, quien dedicó el triunfo a su hija Xana, fallecida en 2019 a los nueve años tras una batalla contra el osteosarcoma. Una década después de celebrar con ella en el campo tras ganar la Champions 2014/15 con el Barcelona, Luis Enrique volvió a vivir un momento mágico en una final europea. Las imágenes de celebración que circularon en redes sociales, muchas de ellas compartidas por fanáticos y medios, mostraban a una niña con la camiseta del PSG levantando el trofeo junto a su padre en ilustraciones conmovedoras, simbolizando la presencia espiritual de Xana en este logro. La Fundación Xana, creada por Luis Enrique y su esposa Elena Cullell, también fue mencionada en múltiples publicaciones como un recordatorio del legado de la pequeña, quien sigue siendo una inspiración para el técnico español.

Este triunfo no solo significó el fin de una larga espera para el PSG, sino también un hito para el fútbol francés, que ve cómo uno de sus clubes más emblemáticos se une a la élite europea. Para Luis Enrique, fue una noche de redención, amor y memoria, un capítulo que quedará grabado tanto en la historia del club como en su corazón. Mientras los fanáticos parisinos celebraban en las calles de París, el Allianz Arena resonaba con cánticos de victoria, y el nombre de Xana brillaba como la estrella que guió a su padre y al PSG hacia la gloria.

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