Kongreso sin autoridad moral o popular.

Escribe : Isaac Bigio
El actual congreso peruano es el único de nuestra historia (y quizás hoy de todo el mundo) que cumplió la mitad de su quinquenio constitucional con solo un 5% de aprobación. Qué legitimidad puede tener un parlamento que solo es respaldado por 1 de cada 20 ciudadanos?
El aval popular a sus partidos componentes es tan magro que en las únicas elecciones que se dieron a nivel nacional luego de las legislativas de abril 2021, todos los partidos quedaron mal parados (la población prefirió votar por movimientos locales, abstenerse o votar nulo/blanco) y el peor que quedó de todos es la primera fuerza congresal (FP solo obtuvo un 1% y ninguna alcaldía capitalina o gobierno regional).
El presidente de este Congreso no está preso porque hizo una ley para salvarse. Así como él hay muchos otros legisladores que aprovechan su poder para querer seguir fomentando la corrupción y escapar de la cárcel.
Ahora que se reinstala este Congreso, la ultraderecha va con todo. Quieren imponer autoridades electorales, fiscales, judiciales y de todo tipo proclives a exonerar al fujimorismo o abrirle las puertas al poder. Solo contrarreformas tienen en su agenda.
La peor de todas es dar paso a una nueva constitución donde haya bilateralidad y reelección. Es esto lo que significa modificar la cuarta parte de la actual carta magna. Si hay un vaso de agua se le echa naranja, sale naranjada. Si a esta constitución se le cambia tanto tenemos una nueva aún más fujimoristada.
En cualquier democracia civilizada del planeta un parlamento tan excesivamente falto de legitimidad ante sus electores debiera ser disuelto inmediatamente y dejar de querer imponer leyes que solo benefician a sus cuestionados componentes.
Este Kongreso no debiera tener ninguna autoridad para nada. El pueblo demanda su cierre. Solo queda como vía para lograrlo una gran movilización pacifica en todas las regiones.
Isaac Bigio. Politólogo economista e historiador con grados y postgrados en la London School of Economics & Political Sciences.
