Escribe: Jhon Smith Krauser

Informe: Miradas y gestos positivos ante la llegada de Keiko Fujimori al Gobierno de Perú (2026-2031)

Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, se consolidó como presidenta electa de Perú tras la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2026, con una ventaja matemática irremontable sobre Roberto Sánchez (Juntos por el Perú). Su victoria representa un giro hacia políticas de orden, seguridad, estabilidad macroeconómica y atracción de inversión privada, lo que ha generado reacciones mayoritariamente positivas en el sector empresarial y expectativas de reactivación económica.

1. Contexto general y gestos positivos del sector privado

El triunfo de Fujimori es percibido por amplios sectores empresariales como una garantía de continuidad en el modelo económico de mercado, respeto a la propiedad privada, seguridad jurídica y reducción de trabas burocráticas. Esto contrasta con las propuestas más intervencionistas de su rival.

  • Gremios principales expresan optimismo: La CONFIEP (Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas), a través de su presidente Jorge Zapata, ha destacado la necesidad de promover inversión privada, generación de empleo formal y un agenda país más allá de diferencias políticas. Han mostrado confianza en que el gobierno de Keiko impulse predictibilidad y confianza para inversores.

  • Cámara de Comercio de Lima (CCL), Sociedad Nacional de Industrias (SNI), ADEX, PERUCÁMARAS y otros gremios coinciden en priorizar destrabe de proyectos de infraestructura (minería, agroexportación, irrigación), formalización y apertura a más TLC (como con India e Indonesia). Ven en Fujimori una opción de estabilidad que evita incertidumbre.

  • Apoyo explícito de MYPES: Diversos colectivos de micro y pequeñas empresas anunciaron respaldo formal a Keiko, considerándola la única opción que toma en cuenta al sector con medidas como Licencia Cero, tributación cero inicial y créditos para emprendedores.

Estos gestos se traducen en declaraciones públicas de apoyo, expectativa de shock de inversiones y descarte de fugas de capitales masivas (a diferencia de escenarios previos de incertidumbre).

2. Expectativas de nuevas inversiones y datos concretos

Aunque el gobierno aún no asume formalmente, la victoria ha generado un clima de confianza que ya se refleja en expectativas cuantificables de su plan “Perú con Orden”:

  • Metas de inversión privada: El plan de gobierno apunta a atraer entre 5.000 y 7.000 millones de dólares adicionales de inversión privada anual, casi duplicando ritmos recientes, mediante shock desregulatorio, digitalización de trámites (Ventanilla Única Digital con IA para el 80% de procedimientos), simplificación tributaria y laboral. Meta: generar 3 millones de empleos formales en el sexenio.
  • Sectores clave:

  • Minería: Destrabe de proyectos, APP y Obras por Impuestos para infraestructura logística (corredores viales, ferroviarios y portuarios). Canon directo a poblaciones (hasta 40%). Interés renovado de inversionistas extranjeros, incluyendo españoles (Repsol, Iberdrola y otras en minería).

  • Agroexportación e infraestructura: Expansión de frontera agrícola con irrigación, potencial para duplicar exportaciones (actualmente ~USD 15.000 millones).

  • Turismo e industria: Incentivos y formalización.

Empresarios grandes y gremios ven potencial en estabilidad macro (mantener autonomía del BCR y figuras como Julio Velarde en el debate) y mano dura contra inseguridad y minería ilegal, factores que antes frenaban proyectos.

No hay anuncios masivos de inversiones nuevas inmediatas (el gobierno inicia formalmente pronto), pero el mercado reacciona positivamente con mayor confianza inversora y promoción internacional del país.

3. Miradas positivas adicionales

  • Mercados y predictibilidad: Descenso en percepción de riesgo país y expectativas de continuidad en políticas que han impulsado crecimiento histórico en minería y agro.

  • Alineamiento regional e internacional: Promesas de acercamiento a EE.UU., derecha regional y atracción de capitales extranjeros en un contexto de competencia geopolítica.

  • Reconciliación y orden: Discurso de “recuperar el orden” en los primeros 100 días, con énfasis en seguridad ciudadana y tecnología (comandos interconectados con IA), bien recibido por sectores productivos afectados por inseguridad.

La llegada de Keiko Fujimori genera un horizonte de optimismo en el empresariado peruano, con gestos concretos de apoyo de gremios como CONFIEP, CCL, SNI, ADEX y MYPES. El foco está en ejecución rápida de reformas para destrabar inversiones, especialmente en minería e infraestructura, con metas ambiciosas de miles de millones en capital fresco y millones de empleos. El éxito dependerá de la capacidad de generar consensos y entregar resultados en los primeros meses, ante un Congreso fragmentado y demandas sociales pendientes.

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