SANCIONADA DECANA CAL USUFRUCTA EL COLEGIO DE ABOGADOS EN BENEFICIO DEL COMUNISMO…!!!!!!

Escribe: Jhon Smith
¡El veneno rojo que se infiltro en el Colegio de Abogados de Lima!
El video y las imágenes del supuesto «acto de apoyo» a Delia Espinoza no dejan lugar a dudas estamos ante un aquelarre ideológico disfrazado de evento jurídico. Decenas de asistentes, muchos de ellos supuestos «defensores del derecho», coreando a viva voz «¡Fujimori nunca más!» en medio de un acto político. No era un foro académico ni una defensa de la institucionalidad. Era una purga, un linchamiento simbólico contra el fujimorismo, orquestado por la nueva decana del Colegio de Abogados de Lima y sus aliados.
Delia Espinoza, exfiscal de la Nación convertida en decana, representa todo lo que está mal en la justicia peruana actual selectividad ideológica, persecución política y un odio visceral a todo lo que huela a orden y resultados. Su gestión en el Ministerio Público fue un festival de filtraciones, casos armados y protección a ciertos sectores mientras se ensañaba con otros. Ahora, desde el Colegio de Abogados, sigue la misma línea rodeada de figuras y un elenco de izquierda radical y activistas judiciales lanzando consignas que dividen al país en lugar de unirlo bajo el Estado de Derecho.
¿Defensa de la democracia o revanchismo ideológico?
El grito de Fujimori nunca más no es un llamado a la memoria histórica. Es una declaración de guerra contra millones de peruanos que, a pesar de los errores y excesos innegables de los 90, reconocen que Alberto Fujimori salvó al Perú del abismo terrorista de Sendero Luminoso y del colapso económico. Gracias a él y a la doctrina Fujimori, el país derrotó (en gran medida) al comunismo sanguinario que hoy, con cara lavada, pretende dictar cátedra desde tribunales, colegios profesionales y ONGs financiadas desde el exterior.
Que un Colegio de Abogados institución que debería defender la ley, la presunción de inocencia y la independencia judicial se convierta en plataforma para este tipo de militancia es gravísimo. Los abogados no están para corear consignas partidarias. Están para defender derechos, no para convertirse en brazo político de una facción que sueña con proscribir partidos opositores (como el intento fallido de ilegalizar Fuerza Popular).
Espinoza y su mesa de honor encarnan la justicia selectiva persiguen con saña a unos mientras miran para otro lado con otros. El mismo sector que llora por democracia y derechos humanos o ante los excesos de gobiernos posteriores. Hoy, con el país aún lidiando con corrupción enquistada, inseguridad y un Congreso mediocre, prefieren gastar energías en revanchas políticas y consignas de los 90.
El peligro real la captura ideológica de las instituciones
Este evento no es aislado. Es parte de una estrategia más amplia de la izquierda caviar y radical por controlar los espacios de poder fiscalía, judicial, colegios profesionales, universidades y medios de prensa. Quieren un país donde disentir del relato oficial te convierta en fujimorista (insulto máximo en su diccionario), donde la meritocracia sea sospechosa y donde el anticomunismo sea tratado como delito.
Perú necesita abogados que defiendan la Constitución, la propiedad privada, la economía de mercado y la lucha sin cuartel contra la delicuencia, terrorismo y la corrupción sin importar el color político del imputado. No militantes que usan la toga como disfraz para activismo.
Delia Espinoza y su coro de Fujimori nunca más representan el retroceso. Representan la politización de la justicia, la intolerancia disfrazada de progresismo y el odio a una corriente política que, guste o no, sigue representando a una parte importante del electorado peruano.
Es hora de que los verdaderos abogados, aquellos que creen en el Estado de Derecho sin adjetivos ideológicos, levanten la voz. El Colegio de Abogados de Lima no puede ser cuartel general del caviarismo ni del comunismo. ¡Basta de sectarismo rojo en las instituciones!
Fujimori salvó al Perú del comunismo una vez. La memoria de ese logro histórico sigue incomodando a quienes hoy, desde la comodidad y con apoyo extranjero, intentan reescribir la historia. Nunca más al COMUNISMO. Nunca más a la impunidad ideológica.
¡Perú primero, siempre! ¡AFUERA EL COMUNISMO! ¡NO AL COMUNISMO! ¡FUERA LOS CAVIARES! ¡AFUERA LOS ROJOS! ¡TERRORISMO NUNCA MAS!







