¡PENA DE MUERTE PARA EL TRAIDOR PIERO CORVETTO! ENEMIGO NÚMERO 1 DEL PERÚ QUE QUISO DESTRUIR NUESTRAS ELECCIONES Y DEMOCRACIA..!!!!!!!!!

Escribe: Jhon Smith
¡Basta de medias tintas! El 12 de abril de 2026 quedará marcado como el día en que un burócrata miserable llamado Piero Corvetto intentó asesinar nuestra democracia y derecho al voto. No fue un simple retraso. Fue un sabotaje calculado, una traición en toda regla contra millones de peruanos que madrugaron para votar y se encontraron con mesas cerradas, material electoral desaparecido y horas robadas de su vida.
Rafael López Aliaga hizo lo correcto al denunciarlo penalmente y pedir su detención inmediata. Pero eso ya no basta. Perú está harto de impunidad. Piero Corvetto no es un simple funcionario inepto es el enemigo número 1 de la patria, un traidor que permitió o provocó que cientos de mesas no se instalaran en Lima, dejando a decenas de miles (y de acuerdo a los reportes, cerca de un millón de afectados en cadena) sin poder ejercer su derecho sagrado al voto.
¿Problemas logísticos? ¡Mentira! ¿Culpar a una empresa proveedora? ¡Excusa barata de cobardes! Corvetto estaba al mando de la ONPE. Él tenía la obligación constitucional de garantizar elecciones limpias, seguras y a tiempo. En vez de eso, permitió un caos que huele a sabotaje político. Miles de limeños jóvenes, ancianos, madres con niños, trabajadores que perdieron el día sufrieron colas eternas, humillación y frustración mientras este señor miraba desde su oficina sin mover un dedo.
Esto no es negligencia. Es traición. Traición a todo el perú, a la Constitución y a la soberanía popular. En cualquier país serio con dignidad, actos como este se pagan caro. Muy caro. Por eso exigimos sin rodeos: ¡Pena de muerte para Piero Corvetto!
Sí, lo escribimos claro y fuerte. El que intente robarle el voto al pueblo no merece solo cárcel. Merece el castigo máximo que la ley debe imponer a los traidores que atentan contra las bases mismas de la República. Porque si hoy permitimos que un jefe de la ONPE sabotee unas elecciones con impunidad, mañana vendrán dictaduras disfrazadas y el fin de nuestra frágil democracia.
Corvetto no solo falló quiso arruinar el proceso para generar desconfianza, violencia y descrédito internacional. Es el enemigo interno que tanto daño ha hecho al Perú durante años.
No más disculpas tibias. No más “investigaciones” que terminan en nada. Exigimos justicia radical detención inmediata, juicio exprés y, al final, la pena capital para este traidor. Que sirva de ejemplo. Que tiemblen todos los que desde el Estado creen que pueden jugar con el voto de todos los ciudadanos.
¡Pena de muerte para Piero Corvetto, el enemigo número 1!
¡Perú primero, siempre!
¡Que caiga el traidor!







