Escribe: Jhon Smith

El Congreso ya no controla abusa. Es hora de que el Senado lo frene

Carlos Mesías, expresidente del Tribunal Constitucional y ahora candidato al Senado por Fuerza Popular (número 9), lo dijo con claridad quirúrgica “El Congreso abusa de la vacancia presidencial”. Y tiene toda la razón. Lo que empezó como un sistema presidencialista peruano se ha convertido en un “parlamentarismo venenoso”, un monstruo emocional que vaca presidentes por mayoría simple sin pasar por interpelaciones, censuras ni comisiones investigadoras. Es el circo que hemos visto repetirse un Parlamento que, en vez de fiscalizar, ejecuta. En vez de equilibrar poderes, los devora.

El exmagistrado no habla desde el resentimiento; habla desde la memoria institucional. Recuerda con indignación el cierre del Congreso por Martín Vizcarra y sabe de qué se trata cuando el Legislativo se siente impune, el Ejecutivo termina siendo rehén. Y eso no es democracia, es ruleta rusa con la estabilidad del país. Mesías propone volver a lo básico un presidente políticamente irresponsable y ministros que respondan. Es decir, restaurar el equilibrio que el Perú perdió cuando el Congreso unicameral se convirtió en un verdugo sin contrapesos.

Aquí es donde el Senado bicameral que se viene cobra sentido histórico. No será una cámara de lujo ni un club de jubilados: será la muralla que no puede disolver el presidente, la instancia que obligue al diálogo y que proteja los derechos fundamentales cuando el Ejecutivo o la Cámara de Diputados fallen. Mesías lo explica bien el Senado no tendrá iniciativa legislativa directa, pero sí la autoridad moral y técnica para frenar abusos. Dependerá, claro, de la calidad de quienes lo integren. Y ahí está la clave partidos que recluten con seriedad, no con cuotas ni improvisados.

A sus años, Mesías decide volver a la arena política por una sola razón indignación sana. La misma que muchos peruanos sentimos cuando vemos que el Congreso ya no defiende libertades, sino que las negocia. Su candidatura no es un capricho personal; es un acto de defensa institucional. Porque si el Parlamento sigue abusando de la vacancia como arma política, el próximo presidente sea quien sea gobernará con la espada de Damocles sobre la cabeza. Y el Perú no merece otro quinquenio de inestabilidad fabricada.

Es tiempo de elegir mejor. Es tiempo de que el Senado sea el adulto responsable que el Congreso actual se niega a ser. Carlos Mesías lo entiende. Ojalá los votantes también.

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