Escribe: Jhon Smith

Cuando las calles de Teherán, Isfahán y Shiraz estallaron anoche en cánticos, bailes y fuegos artificiales ante la noticia de la muerte del Dictador Alí Jamenei, el mundo entero vio lo que los cobardes y los cómplices del régimen se niegan a admitir, el pueblo iraní no está de luto. Está celebrando. Y tiene toda la razón del mundo para hacerlo.

Este no es el fallecimiento de un líder espiritual ni de un estadista respetado. Es el final de un tirano que durante 36 años convirtió Irán en una cárcel a cielo abierto. Jamenei no era un hombre de fe; era un verdugo con turbante. Bajo su mando, las mujeres fueron lapidadas por enseñar su cabello, los manifestantes de 2009, 2019 y 2022 masacrados a balazos, y millones de iraníes obligados a vivir bajo un régimen que mezcla la Edad Media con misiles balísticos. Ese monstruo ya no respira. Y el pueblo baila. Bien hecho.

Las celebraciones que estamos viendo no son caos ni vandalismo, como dirá la propaganda de lo que queda del régimen islamico ya destruido. Son el grito de libertad de un pueblo que llevaba décadas esperando este momento. Jóvenes que nunca conocieron otro Irán que no fuera el de la policía de la moral, mujeres que quemaron sus pañuelos en 2022, exiliados que perdieron hermanos y padres todos ellos tienen derecho a saltar de alegría. Porque la muerte del Dictador asesino Ali Jamenei no es solo el final de un hombre es el principio del fin de la República Islámica tal como la conocemos.

A los iraníes que están en las calles hoy les digo no paren. No acepten transiciones ordenadas ni reformas moderadas. El pueblo iraní no quiere un ayatolá 2.0 con mejor imagen pública, Quiere de vuelta al Principe Reza Pahlavi para que tome las riendas de Iran. Quiere libertad total, laica y sin complejos. Quieren el derecho a beber una cerveza sin que los azoten, a amar a quien quieran sin que los ahorquen, a protestar sin que les disparen. Quieren un Irán libre y moderno.

( Principe Reza Pahlavi listo para tomar las riendas de Iran con ayuda del presidente Donald Trump y ministro israeli Benjamin Nentayahu)

Ahora tenemos a quienes lloran y piden respeto o días de luto son los mismos que durante décadas miraron hacia otro lado mientras Jamenei financiaba el terrorismo global Hezbollah, Hamás, los hutíes. Son los mismos que justificaban las ejecuciones masivas, las cárceles llenas de presos políticos y la tortura sistemática de disidentes. Hoy se rasgan las vestiduras porque un Lider Dictador Asesino ha muerto. Yo digo que se rasguen también las vendas que les cubrían los ojos.

Que nadie se engañe con las lágrimas de estos zurdos progresistas seguidores del muerto dictador ayatola Ali Jamenei. Las celebraciones de anoche son la prueba irrefutable el miedo se fue con Ali Jamenei al infierno.

Al resto del mundo, especialmente a los gobiernos zurdos izquierdistas europeos y sudamericanos les digo con toda la crudeza que sigan llorando por su tirano que ya arden en el infierno.

Ali Jamenei está muerto. El régimen islamico está completamente destruido. Y el pueblo iraní, por primera vez en décadas, está vivo de verdad y celebrando en las calles.

¡Que viva Irán libre! Y que nadie se atreva a decir que estas celebraciones son inapropiadas.

Son la cosa más hermosas y justa que ha pasado en Irán desde 1979.

¡A celebrarlo, hermanos iraníes! El monstruo ha caído y esta en el infierno.

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