GOBIERNO PERUANO DESCONOCE AL DICTADOR NICOLÁS MADURO Y REAFIRMA SU APOYO A LA DEMOCRACIA VENEZOLANA..!!!!

Escribe: Jhon Smith
En una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), el representante permanente del Perú, Rodolfo Coronado, reiteró de manera firme la posición del gobierno peruano respecto a la crisis política en Venezuela. El diplomático enfatizó que el Perú mantiene un respaldo inquebrantable a una transición democrática pacífica e institucional en ese país, al mismo tiempo que rechaza cualquier legitimidad en el ejercicio del poder por parte de Nicolás Maduro, a quien calificó implícitamente como un gobernante con rasgos dictatoriales que se sostiene de forma ilegítima.
Esta postura se alinea completamente con los principios fundamentales de la política exterior peruana, que prioriza la defensa de la democracia, el Estado de derecho y los derechos humanos como bases esenciales del sistema interamericano. Coronado recordó que el Perú ha actuado con coherencia a lo largo del tiempo, guiado por la Carta Democrática Interamericana, y ha apoyado consistentemente los procesos democráticos en la región, especialmente en el caso venezolano, donde la situación ha generado una profunda crisis humanitaria y política.
Un punto central de la intervención fue el cuestionamiento a las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 en Venezuela, las cuales, según el representante peruano, no conferieron un mandato válido a Maduro debido a irregularidades y falta de transparencia. En contraste, el Estado peruano ha reconocido oficialmente a Edmundo González Urrutia como el legítimo ganador de esos comicios, en respeto a la voluntad popular expresada por los venezolanos. Esta decisión refleja el compromiso del Perú con el reconocimiento de resultados electorales auténticos y libres de manipulación.
Coronado insistió en que cualquier proceso de transición debe ser genuinamente liderado por los propios venezolanos, con una participación amplia, inclusiva y plural de todos los sectores sociales, sin exclusiones arbitrarias ni intervenciones externas que impongan condiciones. El objetivo final debe ser la recuperación plena de las instituciones democráticas, garantizando el respeto absoluto a la decisión mayoritaria del pueblo, lo que permitiría restablecer la estabilidad política y la legitimidad perdida en el país.
Además, el diplomático destacó la oportunidad que representa la coyuntura actual para fortalecer el rol de la OEA como foro principal de diálogo regional, capaz de coordinar respuestas colectivas ante problemas compartidos como el crimen organizado transnacional y la migración forzada derivada de la inestabilidad venezolana.
En relación con el impacto humano de la crisis, Coronado mencionó que el Perú ha recibido en los últimos años a aproximadamente un millón y medio de migrantes venezolanos que huyeron de las dificultades políticas, económicas y sociales generadas bajo el régimen de Maduro. Esta realidad refuerza la responsabilidad moral y práctica del Perú para promover iniciativas multilaterales que faciliten una recuperación democrática en Venezuela, creando condiciones seguras para el retorno voluntario y digno de aquellos que deseen regresar a su país.
Desde el ángulo de los derechos humanos, se planteó la necesidad de que la OEA explore mecanismos específicos para acompañar a la diáspora venezolana en posibles procesos de reintegración, siempre respetando el derecho internacional y las normativas migratorias de los Estados receptores.
Finalmente, el representante expresó la total disposición del Perú para involucrarse activamente en diálogos regionales coordinados, convencido de que una acción solidaria y multilateral será fundamental para apoyar una transición efectiva y contribuir a una estabilidad duradera en Venezuela, beneficiando no solo a su población sino a toda la región. Esta posición reafirma el liderazgo peruano en la defensa de los valores democráticos en el hemisferio.





