Escribe: Jhon Smith

La celebración del Año Nuevo 2026 en la Plaza de Armas de Cusco reunió a cerca de 40 mil personas, entre cusqueños y turistas nacionales y extranjeros, convirtiendo el corazón histórico de la ciudad en un verdadero epicentro de alegría y tradición a pesar de las condiciones climáticas desafiantes. Desde tempranas horas de la noche del 31 de diciembre, la plaza se llenó con un flujo constante de asistentes que desafiaron la fuerte lluvia que comenzó alrededor de las 10:40 p.m. y se prolongó hasta cerca de las 2:00 a.m., protegiéndose con impermeables, ponchos y paraguas mientras mantenían el espíritu festivo intacto.

Entre las tradiciones más destacadas, miles de personas realizaron las clásicas tres vueltas a la plaza en sentido contrario a las agujas del reloj, una costumbre que dura aproximadamente media hora y simboliza dejar atrás lo negativo para atraer prosperidad y nuevos comienzos en el año que inicia. Otros participantes cumplieron con rituales populares como comer las tradicionales 12 uvas al ritmo de las campanadas de medianoche y esparcir pétalos de flores amarillas por el suelo, en busca de abundancia y buena suerte para el 2026.

El ambiente se enriqueció con shows musicales que amenizaron la velada desde un escenario montado en la plaza, sumados al esperado espectáculo de fuegos artificiales que iluminó el cielo cusqueño justo en el cambio de año, creando momentos de euforia colectiva con abrazos, besos y sonrisas entre desconocidos unidos por la celebración. La temperatura bajó hasta los 7 °C en las primeras horas del 1 de enero, pero esto no detuvo a los asistentes, que continuaron circulando por el centro histórico incluso después de la medianoche.

Las autoridades municipales y policiales habían preparado un despliegue importante para garantizar la seguridad y el orden, con más de 300 efectivos en la plaza (dentro de un operativo general de 1.400 agentes en la ciudad) y la instalación de baterías de servicios higiénicos en zonas estratégicas como la calle Plateros. La plaza permaneció cerrada al tránsito vehicular desde las 15:00 horas del 31 para facilitar el acceso peatonal y evitar congestiones, recomendando el uso de transporte público.

Aunque las previsiones previas hablaban de más de 50 mil personas esperadas (incluyendo un alto flujo turístico), la lluvia intensa moderó ligeramente la afluencia final, pero no opacó la magia del evento. La celebración en Cusco se complementa con otras actividades tradicionales que continúan en los días siguientes, como competencias hípicas y ferias gastronómicas en provincias altas (por ejemplo, en Canchis con la Bajada de Reyes), mientras se mantienen altas expectativas de visitantes en atractivos como Machu Picchu, Ollantaytambo y el Valle Sagrado durante las primeras semanas de 2026.

Fue una noche inolvidable donde la resiliencia andina se combinó con rituales ancestrales y modernidad festiva, demostrando una vez más por qué la Plaza de Armas de Cusco es uno de los escenarios más emblemáticos del mundo para recibir el año nuevo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *