Escribe: Jhon Smith

En un panorama de profunda preocupación ciudadana en Perú al cierre del año. Al preguntar qué regalo le darían los peruanos a su país en esta Navidad, el 50% de los encuestados eligió la seguridad ciudadana como la opción principal, posicionándola claramente por encima de cualquier otra respuesta. Este porcentaje supera incluso al 47% que optó por justicia, lo que evidencia que ambos temas seguridad y justicia se perciben como necesidades urgentes e interconectadas.

Otros regalos deseados incluyen el crecimiento económico (37%), la estabilidad (34%), la honestidad (29%), el orden (19%), el amor (11%), la formalidad (9%) y la tolerancia (7%). Un pequeño 2% indicó que no le regalaría nada al país, reflejando un nivel de desilusión significativo.

Las diferencias regionales destacan aún más la prioridad de la seguridad en Lima, donde la delincuencia ha impactado con mayor fuerza en la vida cotidiana, el porcentaje sube al 58%, mientras que en el norte alcanza el 54%. Estos datos se enmarcan en un contexto de 2025 marcado por un aumento sostenido de la criminalidad, la declaración de estados de emergencia en varias zonas y una percepción generalizada de indefensión y miedo en las calles.

Los sentimientos predominantes hacia el país refuerzan esta radiografía: el 52% expresa preocupación, el 36% pena, el 31% vergüenza y solo el 23% mantiene algo de esperanza. Emociones negativas como rabia u odio aparecen en el 11%, mientras que el orgullo solo llega al 8% y el amor o cariño al 9%.

Expertos consultados en el artículo profundizan en las implicancias. Ricardo Valdés, exviceministro del Interior, enfatiza que estos resultados muestran la urgencia de un Estado capaz de enfrentar el delito con firmeza, visión de largo plazo y coordinación efectiva entre Policía, Fiscalía, Poder Judicial y sistema penitenciario. Subraya que la seguridad está intrínsecamente ligada a la justicia, y que ambos exigen honestidad en los niveles ejecutivos y legislativos para generar confianza. Por su parte, el analista político José Carlos Requena señala que los “regalos” elegidos son comprensibles dada la realidad ciudadana: la inseguridad y la falta de justicia dominan las prioridades, mientras que el crecimiento económico se ve como una meta sostenida, pero secundaria ante el caos inmediato.

En conjunto, la encuesta refleja un pesimismo colectivo acumulado desde hace años, agravado por el deterioro político, la baja calidad de los gobernantes y la incapacidad percibida del Estado para garantizar lo básico. Con las elecciones generales de 2026 a la vista y más de 10,000 candidatos en el horizonte, estos deseos navideños funcionan como un termómetro de las demandas reales que cualquier propuesta política deberá abordar con seriedad para recuperar la confianza perdida.

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