Escribe: Jhon Smith

El gobierno de Estados Unidos ha fortalecido su alianza estratégica con Perú en la lucha contra el narcotráfico mediante la entrega de tres helicópteros UH-60 Black Hawk adicionales a la Policía Nacional del Perú (PNP). En Pucallpa, en la región de Ucayali, una zona clave para las operaciones antinarcóticos debido a su proximidad con áreas de producción de hoja de coca. La donación forma parte de un paquete más amplio de nueve aeronaves, de las cuales tres ya habían sido recibidas en mayo de 2025, con el objetivo de que la flota completa esté operativa a lo largo de 2026. Esta iniciativa representa un paso crucial en la modernización de la aviación policial peruana, reemplazando gradualmente los 24 helicópteros Bell UH-1H Huey II que actualmente operan en la Dirección de Aviación Policial (DIRAVPOL).

Los Black Hawk destacan por sus capacidades superiores en comparación con los modelos anteriores: son entre un 40% y 50% más rápidos, poseen mayor potencia de motor, velocidad máxima, capacidad de carga útil, alcance operativo y niveles de seguridad mejorados, lo que los hace ideales para misiones de interdicción en terrenos remotos y hostiles como las selvas amazónicas. Estas aeronaves no solo facilitarán el transporte rápido de personal y equipo, sino que también potenciarán las operaciones de vigilancia aérea, persecución de narcosubmarinos y destrucción de laboratorios clandestinos. El apoyo de Estados Unidos va más allá de la entrega de hardware; a través de la Oficina de Asuntos Antinarcóticos y Aplicación de la Ley (INL) de la Embajada en Lima, se garantiza un programa integral de mantenimiento, asesoría técnica especializada y la implementación de un Sistema de Información Gerencial (SIG) para optimizar el seguimiento de misiones. Además, se incluye la provisión de equipos de apoyo terrestre, herramientas de precisión y repuestos esenciales, asegurando la sostenibilidad de la flota a largo plazo.

La cooperación bilateral ha invertido más de un millón de dólares en programas de capacitación, beneficiando a más de 4,000 funcionarios peruanos, entre policías de la PNP y agentes de aduanas. Estas formaciones abarcan desde manejo avanzado de aeronaves hasta tácticas de inteligencia antinarcóticos, fortaleciendo la capacidad operativa en un contexto donde el narcotráfico representa una amenaza transnacional que afecta la seguridad nacional y regional. En lo que va del año, hasta el 27 de noviembre de 2025, las operaciones conjuntas entre la INL y la PNP han generado resultados tangibles: se han ejecutado 17,515 intervenciones policiales, lo que ha derivado en 10,590 detenciones de sospechosos. En términos de incautaciones, las autoridades han confiscado 13,800 kilogramos de cocaína procesada y 146,429 kilogramos de pasta básica de cocaína, además de la destrucción de 92 pistas clandestinas de aterrizaje y la incineración de 1,220 laboratorios de procesamiento de droga. Estos logros no solo desmantelan redes criminales, sino que también interrumpen el flujo de precursores químicos y rutas de exportación hacia mercados internacionales.

Complementando estos esfuerzos aéreos y policiales, el Proyecto Especial de Control y Reducción de Cultivos de Coca en el Alto Huallaga (Corah) ha reportado avances significativos en la erradicación de cultivos ilícitos. Al 2 de diciembre de 2025, se han eliminado 35,374 hectáreas de hoja de coca ilegal, superando la meta anual de 34,123 hectáreas. Esta cifra equivale a la producción potencial de 324 toneladas métricas de cocaína, un área comparable a casi 50,000 canchas de fútbol o al tamaño total de la ciudad de Iquitos. Las regiones con mayor impacto han sido Ucayali, con 17,787 hectáreas erradicadas; Huánuco, con 9,704 hectáreas; y Loreto, con 5,408 hectáreas. Sergio Monar, director ejecutivo de Corah, enfatizó que estos resultados son fruto de un trabajo coordinado entre instituciones estatales, comunidades locales y aliados internacionales, destacando la resiliencia de los equipos en entornos de alto riesgo. Desde su creación en 1982, Corah ha acumulado un historial impresionante, con más de 483,000 hectáreas erradicadas en total, equivalente al territorio completo de la región de Tumbes.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te pueden interesar