TERREMOTO DE 7,6 EN LA ANTÁRTIDA: PELIGRO DE TSUNAMI EN LA COSTA CHILENA..!!!!

Escribe: Jhon Smith
La noche del jueves 21 de agosto de 2025, un potente terremoto de magnitud 7,6 sacudió la región de Magallanes y la Antártida Chilena, generando una inmediata alerta de precaución por riesgo de tsunami en las zonas costeras del territorio antártico. Según el Centro Sismológico Nacional (CSN) de la Universidad de Chile, el epicentro del sismo se localizó a 258 kilómetros al noreste de la Base Presidente Eduardo Frei Montalva, en la isla Rey Jorge, en la península antártica, a una profundidad de 10 kilómetros. El movimiento telúrico, que ocurrió a las 22:16 hora local (02:16 GMT del viernes), fue calificado como de «mediana intensidad» por el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), pero su ubicación en el Pasaje de Drake, entre Sudamérica y la Antártida, justificó la activación de protocolos de emergencia ante la posibilidad de un tsunami.
La Defensoría del Pueblo en Perú, aunque no directamente involucrada en la respuesta al sismo, ha estado monitoreando la situación debido a las posibles implicaciones para las costas del Pacífico, incluyendo el litoral peruano. La Dirección de Hidrografía y Navegación (DHN) de la Marina de Guerra del Perú reforzó la vigilancia de las corrientes marinas y el nivel del mar en todo el territorio nacional, en respuesta al evento sísmico. A través de sus redes sociales, la DHN informó que, aunque el epicentro se encontraba en una zona remota, era necesario mantener un monitoreo constante para descartar cualquier impacto en las costas peruanas, especialmente en áreas vulnerables a cambios en el nivel del mar.
El Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA) emitió un «estado de precaución» para el territorio antártico, ordenando el abandono inmediato de zonas de playa, orillas rocosas, humedales, estuarios, desembocaduras de ríos, paseos costeros, marinas, puertos y muelles en el área. Esta medida buscaba garantizar la seguridad de las personas en las bases científicas y militares chilenas, como las bases Prat y O’Higgins, así como de otras instalaciones internacionales en la región. Aunque el SHOA calificó el riesgo como un «tsunami menor», con posibles olas de entre 30 centímetros y un metro, la incertidumbre inicial llevó a una rápida movilización de los equipos de emergencia. Horas después, alrededor de las 00:09 del viernes 22 de agosto, el SHOA canceló la amenaza de tsunami tras evaluar la información recopilada por estaciones de nivel del mar, la evolución de la propagación de las ondas y modelos predictivos.
El sismo, aunque no causó daños materiales ni víctimas según los reportes preliminares, reavivó la atención sobre la alta actividad sísmica en la región de Magallanes y la Antártida Chilena, una zona marcada por la interacción de tres placas tectónicas: la Sudamericana, la Antártica y la de Scotia. Esta convergencia genera movimientos telúricos con relativa frecuencia, aunque la mayoría son de baja o mediana intensidad. Sin embargo, eventos históricos como el terremoto de magnitud 9,5 en Valdivia en 1960, el más potente registrado a nivel mundial, o el sismo de magnitud 7,5 en la Falla de Magallanes en 1949, recuerdan el potencial destructivo de esta región.
En Chile, la respuesta al sismo fue coordinada y efectiva, reflejando la experiencia del país en la gestión de desastres naturales. El presidente Gabriel Boric, desde el Palacio de La Moneda, supervisó las operaciones del Comité de Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID), asegurando que todos los recursos del Estado estaban disponibles para mitigar cualquier impacto. En la región de Magallanes, que incluye ciudades como Punta Arenas, Puerto Natales y Puerto Williams, no se reportó peligro inmediato, y las autoridades confirmaron que no había riesgo para las zonas habitadas del continente. Sin embargo, la activación del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE) para celulares permitió una comunicación rápida con las bases antárticas, asegurando que el personal abandonara las áreas de riesgo.
En este contexto, el director regional de Senapred en Magallanes, Juan Carlos Andrades, destacó que el protocolo de precaución se limitó exclusivamente al territorio antártico, y las bases chilenas, como la Base Presidente Frei, fueron contactadas de inmediato para coordinar la evacuación preventiva de las zonas costeras.
