EN EL PARTIDOR

Escribe : Dr. Néstor Walqui Hinojosa
Las campañas presidenciales no son aquellos eventos que se desenvuelven en los últimos meses. Dablemente una decisión de Candidatura Presidencial, debe estar enfocada y diseñada tranquilamente 3 años antes cuando menos. Alan García Secretario General electo del PAP en octubre de 1982, quedaba claro, iniciaba en ese momento su Candidatura Presidencial. La misma que culminó exitosa en Abril de 1985 cuando triunfó pasando los 50 puntos del voto emitido, sin descontar blancos y viciados.
Barrantes Lingán el segundo con menos de 30 puntos, esto es, había quedado a mas de 20 puntos de diferencia, tuvo el gesto, de renunciar a la segunda vuelta con lo cual García, con aquella performance de primera vuelta, quedó consagrado Presidente de la República.
Pero decíamos, las Campañas Presidenciales son así, por lo menos 3 años antes ya se deben encontrar los Candidatos de Fuste, atentos al desarrollo del desenlace electoral.
No sólo hay que hacer acopio de logística y canales de financiamiento. Sino que hoy es necesario realizar una Estrategia precisa, que pondere los elementos digitales y del Big Data, con los estudios del Volksgeist y, el Weltanschauung alemán ( el espíritu del Pueblo y la Cosmovisión predominante) de lo contrario la pretensión quedará en un saludo a la Bandera.
3 años igualmente fueron los que necesitó Don José de San Martín, para acopiar 6,000 hombres, pertrechos, caballos y mulas, para dar el gran salto sobre la Coordillera de los Andes, y lograr la Independencia de Chile, y más adelante la del Perú en 1821. Parte fundamental de esa logística queda claro, el financiamiento.
Sin dinero no hay campaña, sino mala campaña.
Pero fundamentalmente, la justa electoral es un engarze de sentimientos y voluntad.
El conectar el mensaje del Candidato, que finalmente termine encajando en el “momentum” popular. Es lo que va a determinar, la victoria.
Y para ello no sólo es necesario la imagen del Candidato. Sino el posicionamiento ideal, que requiere o que señala el Gran Elector, que es el pueblo.
Lamentablemente, el Perú, desde el 2016, viene con gobiernos a la deriva. Donde la improvisación, el golpe bajo, y el putsch, legal o no, han estado en la Orden del día.
Así, han desfilado sólo en ese lapso de 7 años, 7 Presidentes de la República, lo que ha terminado por deteriorar la imagen del político y peor aún la del que aspira a la Presidencia, cuando además todos los Presidentes de este siglo están o procesados o condenados o acusados, sino purgando prisión.
Al momento post pandémico de gran gravedad de por sí. Le ha seguido una coyuntura de crisis económica, y viene el Niño ojo que resultará aún peor. Y la resultante que se avecina, para el potencial Candidato Presidencial, es uno que va a necesitar de una dosis muy considerable de experiencia y de ejercicio público político, de servicio social, comprobado.
No parece más una situación en la que el electorado pueda nuevamente dar un salto al vació. El Perú viene en nada, casi ya más de 7 años. Y no parece que el pueblo no pueda dejar de evaluar una circunstancia así. Que puede ser un posicionamiento a Ganador?
Consideramos, a diferencia, de los procesos anteriores, aquí se va a terminar optando en la próxima decisión presidencial. Por lo malo conocido, antes que por otra vez, dar un salto a lo desconocido que pueda significar, un paso al más allá.
Los outsiders a ultranza, no van a tener espacio potable electoral.
Por el contrario, frente a tantos años de crisis política. Van a ingresar a un posicionamiento correcto, aquellos que cuenten ( no que vendan ) sino que efectivamente posean una certificación comprobada y praxis, de encontrarse en la brega durante un período considerable. Y no que sean advenedizos en la hora nona. Simplemente para otra vez, hacer un salto al vació y definir por lo menos claro.
El Domingo pasado durante el homenaje del Congreso al lamentablemente desaparecido primer Vicepresidente Hernando Guerra-García, se produjo de todos los presentes, una gran ovación al Discurso y a las palabras panegíricas de Keiko Fujimori.
Entre tanto, mal aspectado personaje en aquel público compuesto por los Congresistas actuales y sus adláteres.
La presencia de la hija del ex Presidente Fujimori, ya 30 años en la exposición pública, generan un plus, que consideramos va a ser significativo en el próximo proceso electoral.
Optar por lo menos malo, o por lo malo conocido, será muy probable algo cercano a la decisión, en estas condiciones de descalabro político.
Hacer un salto al vació no parece sería la opción nuevamente para el electorado peruano.
Y por ello la imagen ya consolidada en el imaginario de Keiko, aunque parezca hoy con bemoles, por el contrario podría llegar a la elección próxima del 2026 o antes, con cierta ventaja por su ya condición de personaje público, cuajado y definido. Y con un bagaje de cuadros de experiencia política y pública.
Al frente quien podría plantearse con éxito? Dentro de la misma conclusión, dependiendo más que nada de acto volitivo y posibilidad física, aparece la imagen de Francisco Sagasti.
Y menor, y también, por él negado aún hoy, una participación de Salvador del Solar.
Estas tres presencias, vemos estarían con ventaja para la bajada de bandera presidencial próxima.
Donde sin duda, el silencio sepulcral, unánime en significación de respeto. En pleno Palacio de Bolívar por la representación parlamentaria toda para la lideresa de Fuerza Popular, ha confirmado lo dicho.
Keiko, ya está en el Partidor, y se acerca.

Dr. Néstor Walqui Hinojosa. Abogado PUCP, George Washington University USA, Heidelberg Universitaedt, Alemania. Director – LEGAL WAR ROOM (PERÚ) S.A.
