Traición al Mandato Popular: El Fraude Constitucional de «Porky»

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Escribe :  Dr. Nestor Walqui Hinojosa (*)

El pasado 12 de abril del 2026, millones de ciudadanos peruanos, acudieron a las urnas y depositaron su confianza en un proyecto político, otorgando un respaldo explícito a Rafael López Aliaga para que asumiera la alta responsabilidad de representarlos en el Senado de la República para el período 2026-2031.

En el derecho constitucional y en la teoría democrática, recibir los votos del pueblo no es un juego de azar ni una carta de negociación personal; es un compromiso solemne que se asume «im name des Volkes» (en nombre del Pueblo).

Intentar abandonar ese encargo antes de empezar, con el único fin de retornar a la Alcaldía de Lima, no es solo una ligereza política: es una auténtica traición al mandato popular.

Si estuviéramos en los albores de la Revolución Francesa, en aquella mítica cancha de tenis de Versalles donde los diputados del Tercer Estado juraron no separarse hasta darle una Constitución a Francia, una maniobra de desprecio al encargo soberano como la que hoy pretende «Porky» habría sido castigada con la decapitación política y el repudio absoluto.

En una democracia moderna, las leyes y las instituciones son las que deben operar como guillotinas jurídicas frente a los personalismos que buscan eludir las reglas del juego, y, el Debido Proceso Constitucional.

La postulación de López Aliaga como Teniente Alcalde en la lista del Dr. Luis Rubio carece de todo sustento legal por cuatro razones fundamentales que el Jurado Electoral Especial (JEE) de Lima Centro ya ha observado de oficio.

Incompatibilidad de Cargos: El Tribunal Constitucional ha dejado en claro que el mandato parlamentario nace del voto popular, no del acto formal de la juramentación.

 Al habérsele extendido ya su credencial de Senador electo, López Aliaga está ligado a dicha función.

Pretender desdoblarse hacia el sillón municipal constituye un fraude a la Constitución, diseñado burdamente para sacarle la vuelta a la prohibición de la reelección municipal inmediata.

Irrenunciabilidad del Cargo: El artículo 95 de la Constitución Política del Perú prescribe taxativamente que el mandato legislativo es irrenunciable.

Las excepciones para dejar el cargo son restrictivas y ninguna se ajusta al capricho de postular a otro puesto.

Etapas Preclusivas: El cronograma electoral no se puede flexibilizar al antojo de un candidato. Los plazos legales para retirar candidaturas al Senado ya vencieron formalmente y es jurídicamente imposible reabrir etapas precluidas del proceso.

Acefalía en la Decisión: El actual Congreso ya no sesionará más. La renuncia de un parlamentario electo solo puede ser evaluada, aceptada o rechazada por el nuevo Senado a partir de su instalación en agosto de 2026. Hasta que esa legislatura inicie —posiblemente bajo la conducción de Alfonso López Chau—, la tacha e inadmisibilidad de su candidatura municipal no tiene forma alguna de ser subsanada.

Conclusión :

El respeto a la voluntad popular debe prevalecer por encima de los cálculos políticos individuales.

Permitir que un ciudadano use los votos al Senado como un trampolín descartable sentaría un precedente nefasto para la institucionalidad del Perú.

El JEE y el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tienen el deber histórico de actuar con firmeza y declarar improcedente esta candidatura ilegal, frenando en seco una maniobra que pretende burlarse de la fe del electorado y,  del espíritu del Pueblo, el «Volksgeist».

(*) Dr. Néstor Walqui Hinojosa : Consultor Político. Commercial Counsellor. Abogado PUCP, ex Jefe de la Oficina Comercial del Perú para Europa con Sede en Hamburgo, Alemania Federal. Ex Presidente de la Asociación de Ex alumnos del Colegio Peruano Alemán Alexander von Humboldt, de Miraflores, Lima. Ex Director del Diario Oficial El Peruano. Presidente de AMPERCORP. Presidente de THE INTERNATIONAL LAW FIRM, (Sede Perú).

1 pensamiento sobre “Traición al Mandato Popular: El Fraude Constitucional de «Porky»

  1. Excelente desarrollo intelectual del Doctor Néstor Walqui Hinojosa. Efectivamente un descalabro, de proporciones dramáticas, el de Porky Lopez Aliaga, un desastre este fantoche.

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