¡URGENTE! EL MISMO EQUIPO DE LA ONPE SIGUE EN CARGO ¿REPETIRÁ EL CAOS EN LA SEGUNDA VUELTA?..!!!!!!

Escribe: Jhon Smith
Las declaraciones del presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, no son solo una advertencia técnica son un grito de alerta que todo peruano preocupado por la democracia debe tomar en serio. En una entrevista reciente, Burneo señaló con claridad que, pese a la salida de Piero Corvetto, “el mismo equipo de la ONPE sigue ahí y eso nos preocupa.
Después de los graves retrasos en el despliegue de material electoral el 12 de abril que afectaron especialmente a Lima Metropolitana, es lógico y responsable que surja esta inquietud. Burneo acusó directamente a Corvetto de haber mentido al país al asegurar que todo estaba listo cuando cientos de locales aún no recibían el material. Las actas de los jurados electorales especiales respaldan estas denuncias, incluso cuando la ONPE se negó a firmarlas.
¿Qué falló y por qué importa para el 7 de junio?
El principal problema, según Burneo, radicó en el transporte conjunto de material electoral y el equipo informático para el Sistema de Transmisión de Actas Electrónicas (STAE). Esta decisión logística generó demoras evitables. Los directores de la ONPE pudieron priorizar el material de votación separándolo, pero no lo hicieron. El resultado mesas que se instalaron tarde, votantes frustrados y un proceso que empezó con el pie izquierdo.
Ahora, con la segunda vuelta fijada para el 7 de junio, la permanencia del mismo equipo técnico genera una duda legítima ¿estamos ante una institución que aprendió la lección o ante una que repetirá los mismos errores operativos?
Es positivo que los sistemas informáticos hayan sido auditados y que no presenten fallas graves en el software. Sin embargo, Burneo es claro el riesgo no está solo en el programa, sino en la operativa humana al momento de ingresar datos. Un error de digitación o una mala coordinación logística puede generar desconfianza masiva, aun cuando no exista fraude deliberado.
Los peruanos merecemos elecciones limpias, eficientes y creíbles. Las fallas del 12 de abril no fueron menores: afectaron el derecho al voto de miles de ciudadanos. Si el mismo equipo repite errores el 7 de junio, la crisis de confianza será mucho más profunda.
Ahora le corresponde al Ejecutivo, al Congreso y a la propia ONPE convertir esa preocupación en acciones concretas. La democracia peruana no se puede dar el lujo de otro espectáculo logístico.
Perú necesita instituciones que funcionen, no excusas.







