Escribe: Jhon Smith

El domingo 12 de abril de 2026, más de 27 millones de peruanos estamos convocados a las urnas para elegir al próximo presidente, vicepresidentes, senadores, diputados y representantes ante el Parlamento Andino. Por primera vez, gracias a la Ley N.° 32166 promulgada en 2024, el horario de votación se ha modificado las mesas abrirán puntualmente a las 7:00 a.m. y cerrarán a las 5:00 p.m.

Este cambio no es menor. Antes votábamos de 8:00 a.m. a 4:00 p.m., un horario que concentraba la afluencia en las horas centrales del día y generaba largas colas bajo el sol o en plena tarde. Ahora, al adelantar el inicio en una hora y extender el cierre también en una hora, se busca distribuir mejor el flujo de electores, reducir aglomeraciones y facilitar que millones de ciudadanos cumplan con su deber cívico de manera más cómoda y ordenada.

Desde mi punto de vista, esta reforma es un paso positivo hacia una democracia más eficiente. En un país como el nuestro, donde las distancias en algunos distritos y provincias pueden ser largas, y donde muchos electores deben compatibilizar el voto con el trabajo o el cuidado familiar, empezar a las 7:00 a.m. permite que más personas voten temprano y continúen su día. Además, el cierre a las 5:00 p.m. da un margen razonable para que el conteo de votos avance con mayor rapidez, tal como ha anunciado la ONPE, que espera tener un 60% de resultados procesados hacia la medianoche.

Sin embargo, el éxito de este nuevo horario no depende solo de la ley o de la ONPE. Depende de nosotros, los ciudadanos. La recomendación oficial es clara acudir con anticipación y verificar previamente el local de votación en la página de la ONPE (consultaelectoral.onpe.gob.pe). Aquellos que lleguen antes de las 5:00 p.m., aunque haya fila, podrán ejercer su derecho al voto. Ese detalle es importante, porque garantiza que nadie se quede sin sufragar por culpa de una cola.

En un contexto donde la confianza en las instituciones electorales sigue siendo clave para la estabilidad del país, un proceso ordenado y sin incidentes mayores puede ayudar a fortalecer la percepción de legitimidad de los resultados. Más de 153 mil jóvenes en regiones como La Libertad votarán por primera vez; para ellos, esta experiencia debe ser fluida y motivadora, no una odisea de esperas interminables.

Llegó la hora de la responsabilidad compartida. El cambio de horario es una invitación a organizarnos mejor como sociedad. Si cada uno verifica su local con tiempo, respeta las indicaciones y acude de manera escalonada (idealmente según el último dígito del DNI), estaremos contribuyendo a unas elecciones más modernas, seguras y representativas.

Este 12 de abril no solo elegimos autoridades: demostramos si somos capaces de madurar como democracia. Que el reloj marque las 7:00 a.m. con mesas listas y electores motivados. El futuro del Perú empieza a construirse en cada voto emitido ese día.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Te pueden interesar