COMISIÓN DEL CONGRESO INSPECCIONA ISLA EL FRONTÓN PARA MEGAPRISÓN DE MÁXIMA SEGURIDAD..!!!!

Escribe: Jhon Smith
Una comisión del Congreso de la República ha programado una visita de inspección a la isla El Frontón, ubicada frente a las costas del Callao, para evaluar el terreno donde se planea construir un nuevo penal de máxima seguridad. Esta iniciativa, anunciada por el gobierno de la presidenta Dina Boluarte, busca emular modelos como el CECOT en El Salvador o la histórica Alcatraz, con el objetivo de aislar a líderes criminales y reos de alta peligrosidad, reduciendo su influencia desde el interior de las prisiones.
La comisión, perteneciente a la Defensa del Consumidor y no a un comité directamente relacionado con justicia o infraestructura, se enfocará en aspectos de bienestar público, incluyendo posibles impactos en servicios locales y derechos de los consumidores.
El proyecto fue aprobado por unanimidad en una sesión de emergencia del Consejo Nacional de Política Criminal (Conapoc) el pasado 3 de septiembre de 2025, bajo la dirección del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (MinjusDH). Según detalles oficiales, la construcción involucrará una inversión estimada en 500 millones de soles (aproximadamente 132 millones de dólares estadounidenses), con una capacidad para albergar hasta 2,000 internos. El ministro de Justicia, Juan José Santiváñez, ha destacado que esta medida representa una «transformación histórica» en la política penitenciaria del país, enfatizando la colaboración con los ministerios de Vivienda y Defensa para garantizar aspectos técnicos, legales y estratégicos. Se espera que las obras concluyan para junio de 2026, aunque fuentes indican que el cronograma podría ajustarse según los resultados de la inspección.
Históricamente, El Frontón ha sido un sitio controvertido. Operó como colonia penal hasta 1986, cuando un motín resultó en la muerte de más de 130 reclusos durante una intervención militar, un episodio que marcó uno de los capítulos más oscuros de la historia penitenciaria peruana.
Desde entonces, la isla ha permanecido abandonada, utilizada ocasionalmente por la Marina de Guerra para entrenamientos. Críticos, incluyendo exmarinos y expertos en tácticas penitenciarias, cuestionan su viabilidad debido a los altos costos operativos: el transporte de suministros como agua, alimentos y combustible por vía marítima podría quintuplicar los gastos en comparación con prisiones continentales. Además, la exposición a la salinidad marina acelera el deterioro de las estructuras, un problema que contribuyó al cierre de Alcatraz en Estados Unidos por razones similares.
Preocupaciones ambientales y sociales también han surgido. Vecinos del distrito de La Punta, en el Callao, temen que la prisión afecte el ecosistema marino y el turismo local, potencialmente disruptando servicios como el transporte marítimo y la pesca. El Consejo Regional del Callao ha rechazado públicamente el proyecto, argumentando que dañaría la biodiversidad y la calidad de vida de los chalacos.
Congresistas como Patty Chirinos han solicitado informes oficiales a la Marina de Guerra sobre el estado actual de la isla y sus limitaciones, calificando la decisión como «improvisada y populista».
Algunos analistas señalan que, en lugar de invertir en El Frontón, el gobierno debería priorizar la finalización de cinco penales paralizados en Cajamarca, Chincha, Ica, Arequipa y Pucallpa, que con una inversión de 760 millones de soles podrían reubicar a más de 14,000 reclusos.
Por otro lado, defensores del proyecto, como el congresista Juan Carlos Lizarzaburu, argumentan que una prisión insular es esencial para combatir el crimen organizado, especialmente bandas como el Tren de Aragua, que operan desde cárceles convencionales.
Expertos como el exjefe del INPE, César Cárdenas, advierten que el debate sobre El Frontón podría distraer de problemas urgentes en el sistema penitenciario, como la sobrepoblación y la corrupción interna.
