Escribe: Jhon Smith

A poco meses de terminar su mandato Joe Biden y entregarle la casa blanca a Donald Trump, el Kremlin acusó a la administración de Joe Biden de «echar leña al fuego y aumentar la tensión» al permitir que Ucrania utilice misiles estadounidenses de largo alcance para atacar territorio ruso.

Dmitry Peskov, portavoz del gobierno ruso, afirmó que esta acción representa un nuevo nivel de implicación de Estados Unidos en el conflicto entre Rusia y Ucrania.

Moscú reiteró que consideraría cualquier ataque con misiles estadounidenses en su territorio como una agresión directa de EE.UU. y no de Ucrania, según un comunicado emitido este lunes.

Además, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso advirtió que habría una «respuesta adecuada» si esos misiles son utilizados contra su territorio.

La decisión de permitir que Ucrania utilice misiles de largo alcance para atacar territorio ruso ha generado una fuerte reacción entre diversos medios y figuras políticas en Rusia, según reporta Steve Rosenberg, corresponsal y editor de la BBC en Moscú.

El periódico estatal Rossiyskaya Gazeta sostiene que Biden ha tomado una de las decisiones más provocativas e impredecibles de su mandato, con posibles «consecuencias catastróficas».

Leonid Slutsky, diputado y líder del Partido Liberal-Demócrata de Rusia, advierte que esta medida podría llevar a una gran escalada y graves repercusiones. Por su parte, el senador Vladimir Dzhabarov la describe como «un paso sin precedentes hacia la Tercera Guerra Mundial».

Hasta ahora, el presidente Vladimir Putin no ha hecho comentarios al respecto. Sin embargo, muchos analistas y líderes occidentales creen que es Rusia la que ha estado «echando leña al fuego» al permitir la participación de tropas norcoreanas en el conflicto contra Ucrania.

Jon Finer, asesor adjunto de seguridad nacional de Estados Unidos, enfatizó que Washington ha dejado claro que respondería tanto a la presencia de fuerzas norcoreanas como a la escalada de ataques aéreos rusos sobre la infraestructura ucraniana.

El uso de misiles por parte de Ucrania para atacar territorio ruso representaría una implicación directa de EE.UU. y sus aliados en las hostilidades, lo que cambiaría radicalmente la naturaleza del conflicto. Rusia ha advertido que su respuesta sería «apropiada y tangible». Aunque Ucrania ha estado utilizando el sistema de misiles ATACMS para atacar únicamente objetivos militares rusos dentro de su territorio, la autorización de Biden permitiría a Kyiv atacar al ejército ruso en su propio suelo con cohetes de hasta 300 kilómetros de alcance, difíciles de interceptar debido a su velocidad.

En una entrevista le preguntaron a Vladimir Putin si habrá una tercera guerra mundial y esta fue su respuesta:

Al final, todos esos globalistas, activistas del cambio climático y medios de comunicación que solían afirmar que Trump iba a causar la tercera guerra mundial ahora deben enfrentar una realidad muy inquietante bajo la administración de Joe Biden, las tensiones internacionales han aumentado considerablemente, llevando a muchos a cuestionar si realmente estamos a un paso de un conflicto global.

Biden ha tomado decisiones que han escalado las hostilidades, especialmente en su enfoque hacia Rusia y China. La reciente autorización para que Ucrania utilice misiles de largo alcance estadounidenses para atacar territorio ruso ha sido vista como un acto provocador, que podría desestabilizar aún más la región y llevar a una respuesta militar significativa por parte de Moscú. Esta situación ha llevado a analistas y líderes a advertir sobre el riesgo de una tercera guerra mundial, algo que muchos consideran una consecuencia directa de la política exterior de Biden.

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